Adiós al maquillaje minimalista: la belleza se vuelve expresiva

Durante la última década, la estética conocida como clean look dominó el mundo del maquillaje. Esta tendencia se caracterizó por buscar una apariencia impecable y ordenada, exigiendo rutinas muy estrictas y productos específicos que terminaron por imponer un estándar de belleza uniforme para todas las personas.
Actualmente, esa fórmula comienza a transformarse para dar paso a una nueva etapa que recupera la creatividad y la expresividad. El maquillaje evoluciona y deja de buscar la uniformidad para centrarse en la autenticidad, convirtiéndose en un lenguaje de identidad donde cada gesto y textura tiene un propósito comunicativo.
La nueva obsesión estética se llama loud luxury, un concepto donde el color se utiliza de manera estratégica para crear contrastes y formas. El maquillaje se ha transformado en una herramienta social poderosa y accesible para expresar la identidad personal en cada momento del día, destacando elementos que proyectan seguridad en un mundo donde los códigos estéticos fluctúan constantemente.
Además, los looks actuales no solo se diseñan para verse bien frente al espejo, sino que están pensados para funcionar en pantallas y entornos digitales. Tendencias como under eye blush, underpainting e invisible overlining comunican valores distintos, demostrando que el rubor ya no se limita al pómulo, sino que se extiende bajo el ojo o en el puente de la nariz.
Las pasarelas y la calle reflejan este cambio. El delineado de colores dejó de ser una excepción; trazos en tonos café, terracota, metálicos o de alto contraste aportan personalidad a la mirada. Un ejemplo es el lápiz 24/7 Glide-On Eye Pencil de Urban Decay, con precio de 580 pesos y disponible en Sephora. El maquillaje actual es más imperfecto, expresivo y real.








