El mensaje fue directo y sin matices. La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la Constitución establece la pena máxima para agentes extranjeros que intenten violar el territorio nacional, durante el cierre de su gira por su Segundo Informe de Gobierno en el Zócalo de la Ciudad de México.
Ante simpatizantes, Sheinbaum destacó las modificaciones a los artículos 19 y 40 de la Constitución, que, dijo, fortalecen la independencia y soberanía de México.
La presidenta señaló que el nuevo párrafo del artículo 40 rechaza cualquier intento de injerencia extranjera, mientras que el artículo 19 contempla la pena máxima para agentes extranjeros que intenten violar el territorio mexicano.
“Recuperamos la soberanía”, afirmó Sheinbaum durante su discurso.
“No queremos injerencias”
Desde el Zócalo capitalino, la presidenta sostuvo que México es un país independiente y soberano, y defendió que las y los mexicanos “no queremos injerencias, ni intervencionismos, ni violación a nuestra territorialidad”.
“Las y los mexicanos no queremos injerencias, ni intervencionismos, ni violación a nuestra territorialidad. Desde entonces México es un país independiente y soberano”, expresó la mandataria ante miles de personas.
El mensaje ocurrió como parte de la gira nacional que Sheinbaum realizó durante septiembre para presentar los resultados de su segundo año de gobierno. La Presidencia confirmó previamente que la gira concluiría este domingo 27 de septiembre con el acto en el Zócalo capitalino.
Durante su intervención, la presidenta también vinculó la defensa de la soberanía con las libertades públicas e individuales y afirmó que su proyecto político ha defendido la libertad de expresión y de reunión, además de plantear la libertad acompañada de bienestar.
El contexto: tensión con Estados Unidos
La postura de Sheinbaum ocurre en un contexto de recientes tensiones entre México y Estados Unidos en temas de seguridad y soberanía. La presidenta ha sostenido que la cooperación entre ambos países debe realizarse sin subordinación y ha rechazado cualquier posibilidad de intervención extranjera.
En semanas recientes, Sheinbaum también ha reiterado públicamente que México es un país libre, independiente y soberano, una postura que formó parte de sus mensajes durante las celebraciones por el aniversario de la Independencia.
El endurecimiento constitucional contra la injerencia extranjera —con la pena máxima como advertencia a agentes foráneos— marca uno de los ejes más duros del discurso presidencial en este segundo informe: soberanía no negociable, cooperación sí, subordinación no.
No es la primera vez que Sheinbaum usa el Zócalo para fijar esta línea. Durante las celebraciones del aniversario de la Independencia ya había insistido en que México es un país libre, independiente y soberano. Este domingo, con la gira de su segundo informe ya concluida, lo elevó a rango constitucional: artículos 19 y 40 reformados, pena máxima escrita en la ley y un mensaje dirigido, sin nombrarlo, al otro lado de la frontera.
La pregunta que queda es cómo se aplicará esa pena máxima en la práctica y qué casos concretos activarán el nuevo andamiaje legal. Por ahora, el gobierno federal ha dejado claro el principio: quien viole el territorio mexicano, sea quien sea, enfrentará la sanción más severa que permite la Constitución.



