El huracán Polo golpeó por segunda vez tierra mexicana este martes 29 de septiembre. Después de cruzar el Golfo de California, el ciclón ingresó durante la mañana a la costa de Sonora por la zona de Guaymas y Empalme, donde las lluvias ya dejan inundaciones y afectaciones en distintos sectores de la ciudad.
El ingreso ocurrió cuando Polo mantenía la categoría 1 de la escala Saffir-Simpson, con vientos sostenidos de alrededor de 120 kilómetros por hora. El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos reportó durante la mañana que el sistema avanzaba hacia el noreste sobre el Golfo de California y se aproximaba rápidamente a la costa sonorense.
A las 09:00 horas, tiempo del centro de México, el centro del huracán se encontraba aproximadamente 20 kilómetros al sur de Guaymas, con vientos sostenidos de 120 kilómetros por hora, mientras Protección Civil mantenía el llamado a la población para permanecer bajo resguardo. Poco después, el sistema ingresó al territorio sonorense y comenzó a dejar sus principales efectos en la zona costera.
Una de las zonas más afectadas es el Malecón Turístico de Guaymas, donde el agua comenzó a acumularse sobre las vialidades y a cubrir sectores cercanos a la zona costera. Las inundaciones también alcanzaron calles del centro de la ciudad, incluido el entorno del Palacio Municipal, mientras las precipitaciones asociadas a las bandas del huracán continúan sobre el municipio.
El riesgo en el malecón no está relacionado únicamente con la lluvia. El paso de Polo también provoca incremento en el nivel del mar, oleaje elevado y fuertes vientos, condiciones que pueden complicar el desalojo del agua y generar afectaciones adicionales en las zonas bajas cercanas a la costa. Imágenes difundidas desde Guaymas muestran vialidades con acumulaciones de agua que cubren parte de la superficie de circulación, mientras el temporal mantiene condiciones adversas en la ciudad.
La franja costera entre Guaymas y Empalme concentra el impacto directo. Desde antes de la llegada del sistema, las autoridades habían advertido sobre lluvias intensas, viento fuerte, oleaje elevado y posibles inundaciones urbanas. El pronóstico previo contemplaba acumulados importantes de lluvia para distintas regiones de Sonora, además de posibles crecidas de arroyos, inundaciones y afectaciones en carreteras y vialidades. En Empalme, municipio ubicado al norte de Guaymas, también se reportaron efectos de las lluvias, mientras los cuerpos de emergencia permanecen atentos a posibles inundaciones y otros incidentes.
Aunque Guaymas y Empalme concentran el impacto directo por su ubicación frente al Golfo de California, las autoridades estatales mantienen vigilancia en otros municipios debido al desplazamiento de Polo hacia el interior. Entre las zonas bajo vigilancia se encuentran Hermosillo, Cajeme, Bácum, Etchojoa, Huatabampo, Navojoa, Benito Juárez y San Ignacio Río Muerto, además de otros municipios del centro, sur y oriente del estado. En Hermosillo también se esperaba lluvia intensa durante la mañana de este martes, con escenarios que contemplaban acumulados elevados en algunas zonas.
Como parte de las medidas preventivas, el Gobierno de Sonora determinó la suspensión de actividades escolares en los 72 municipios del estado durante este martes 29 y miércoles 30 de septiembre. La medida aplica para escuelas públicas y particulares de todos los niveles y busca permitir que las autoridades evalúen las condiciones de seguridad de los planteles después del paso del fenómeno. Además, Protección Civil ordenó la suspensión temporal de actividades no esenciales en municipios considerados dentro de la zona de mayor riesgo, entre ellos Guaymas, Empalme, Hermosillo, Cajeme, Navojoa y Huatabampo.
Las recomendaciones oficiales son claras: permanecer en lugares seguros, evitar desplazamientos innecesarios y no intentar cruzar calles inundadas, ríos, arroyos, canales o vados. También se pidió mantenerse alejado de zonas costeras debido al oleaje y al incremento del nivel del mar, y atender únicamente los avisos emitidos por las autoridades de Protección Civil. El peligro puede mantenerse incluso después de que el centro del huracán abandone Guaymas: las bandas de lluvia pueden continuar generando inundaciones repentinas, corrientes de agua, deslaves y afectaciones en vialidades.
Antes de alcanzar Sonora, Polo cruzó Baja California Sur, donde ingresó como un huracán de mayor intensidad y posteriormente perdió fuerza mientras avanzaba hacia el Golfo de California. Ya debilitado a categoría 1, el sistema mantuvo su capacidad para producir lluvias intensas y fuertes ráfagas. Las autoridades mantienen el monitoreo de las condiciones meteorológicas mientras el ciclón avanza sobre territorio sonorense y pierde fuerza.



