La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que las investigaciones por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa continuarán hasta esclarecer los hechos y alcanzar justicia. El subsecretario de Derechos Humanos, Arturo Medina Padilla, reveló que las nuevas líneas surgieron de revisar las llamadas registradas la noche de la desaparición y el uso posterior de los teléfonos de los estudiantes.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que las investigaciones por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa continuarán hasta esclarecer los hechos y alcanzar justicia, al señalar que no se descartará ningún indicio dentro de las nuevas líneas de investigación.
En conferencia mañanera, la mandataria sostuvo que las indagatorias ya no se basan únicamente en testimonios, sino también en nuevos elementos de prueba que han permitido ampliar las líneas que se siguen para esclarecer lo ocurrido con los estudiantes.
“La investigación no parará hasta que haya justicia, ya no son solamente los testigos, sino otros elementos de prueba que llevan a estas nuevas líneas de investigación”, apuntó Sheinbaum.
Por su parte, el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Arturo Medina Padilla, explicó que algunas de las nuevas líneas de investigación que actualmente sigue la Fiscalía General de la República (FGR) surgieron a partir de una nueva revisión de las comunicaciones registradas la noche de la desaparición.
El funcionario detalló que se analizaron nuevamente las llamadas telefónicas realizadas en Iguala durante la noche de los hechos, así como el uso que otras personas hicieron posteriormente de los teléfonos pertenecientes a los 43 normalistas.
De acuerdo con Medina Padilla, este nuevo análisis permitió identificar comunicaciones entre personas que presuntamente estaban vinculadas con actividades de la delincuencia organizada.
“Cuando se hace el nuevo análisis se detectó que 17 personas habían tenido comunicación entre ellas, integrantes de la delincuencia organizada”, señaló el subsecretario.
Estas comunicaciones forman parte de las líneas que están siendo revisadas por las autoridades para determinar qué ocurrió con los estudiantes y establecer posibles responsabilidades.
Sheinbaum reiteró que su gobierno mantendrá abiertas las distintas líneas de investigación y que no se dejará de revisar ningún elemento que pueda aportar información para esclarecer la desaparición de los normalistas.
La presidenta insistió en que el objetivo es avanzar hacia el esclarecimiento del caso y garantizar justicia para las familias de los estudiantes desaparecidos.
Las nuevas indagatorias incorporan así elementos derivados del análisis de comunicaciones telefónicas y del seguimiento al uso de los dispositivos de los normalistas después de la noche del 26 de septiembre de 2014, fecha en que fueron desaparecidos los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa.
A doce años de los hechos de Iguala, el caso permanece como la herida abierta más emblemática del país: los 43 jóvenes siguen sin aparecer, y cada nueva línea de investigación renueva la promesa de una verdad que las familias siguen esperando. La apuesta de la actual administración es que la tecnología y el análisis de comunicaciones —y no solo los testimonios— terminen por romper el cerco de silencio que ha rodeado al caso durante más de una década.



