Veracruz registra 4 mil 448 personas privadas de la libertad por encima de la capacidad de sus centros penitenciarios, cifra que lo coloca en el tercer lugar nacional en sobrepoblación carcelaria, según datos al 30 de septiembre de 2026. El estado fue incluido entre los seis donde el Gobierno federal proyecta construir nuevos centros penitenciarios.
Veracruz registra 4 mil 448 personas privadas de la libertad por encima de la capacidad de sus centros penitenciarios. La cifra coloca al estado en el tercer lugar nacional en sobrepoblación carcelaria, de acuerdo con datos del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Reinserción Social con corte al 30 de septiembre de 2026.
Por encima de Veracruz solo aparecen dos entidades en ese registro. El Estado de México reporta 21 mil 553 internos excedentes y Sonora reporta 8 mil 626. La distancia con el primer lugar es amplia, pero el número veracruzano basta para dejar al estado entre los tres con mayor presión sobre su infraestructura penitenciaria.
La saturación de las cárceles ocurre en un país donde la población penitenciaria llegó a 276 mil 873 personas en septiembre pasado. La capacidad instalada nacional es de 231 mil 774 espacios. La resta entre ambas cifras da un excedente de 45 mil 99 personas y una sobrepoblación de 19.46 por ciento en los centros penitenciarios del país.
Veracruz tendrá un nuevo centro penitenciario dentro de un programa federal. Ante el incremento de la población carcelaria, el estado fue incluido entre los seis donde el Gobierno federal proyecta construir nuevas instalaciones. El anuncio lo realizó la presidenta Claudia Sheinbaum el pasado 13 de octubre.
El programa contempla instalaciones en Veracruz, Chiapas, Estado de México, Nayarit, Sinaloa y Sonora. La capacidad conjunta de esos nuevos centros es de 18 mil 480 personas. El dato corresponde al conjunto del programa, no a un solo estado, y todavía no se ha desglosado cuánto le tocará a cada entidad.
Tres datos del proyecto veracruzano siguen pendientes. Falta conocer la ubicación específica del nuevo penal en Veracruz, su capacidad individual y el presupuesto asignado. Sin esos tres datos, el anuncio es un compromiso de construcción y una cifra global, no todavía una obra con sede, tamaño y costo definidos.
La población en las cárceles del país aumentó 39.8 por ciento entre diciembre de 2018 y septiembre de 2026. El salto explica parte de la presión actual: en menos de ocho años, el sistema sumó decenas de miles de internos sobre una capacidad que no creció al mismo ritmo.
De los 276 mil 873 internos registrados en el último corte, 105 mil 837 permanecían sujetos a proceso, sin una sentencia definitiva. Esa cifra muestra que una parte sustancial de la población penitenciaria no ha recibido condena y espera la resolución de su caso dentro del sistema.
Entre los factores relacionados con el crecimiento de la población penitenciaria se encuentra la ampliación del catálogo de delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa. El otro factor señalado es el aumento de detenciones. Ambos elementos empujan más personas hacia los centros penitenciarios y sostienen la saturación que hoy se mide en las estadísticas.
La presidenta Claudia Sheinbaum atribuyó parte de este incremento a las aproximadamente 70 mil detenciones realizadas durante su administración. La atribución es suya y se refiere al total nacional, no a una cifra específica de Veracruz.
El panorama deja a Veracruz entre las entidades con mayor presión sobre su infraestructura penitenciaria. La espera ahora es el proyecto federal para ampliar su capacidad carcelaria: ubicación, capacidad individual y presupuesto son los datos que falta confirmar para saber cuándo y dónde se aliviará el excedente de 4 mil 448 personas.



