Sheinbaum y la reforma a pensiones: De ser uno de los ‘100 pasos para la transformación’ al ‘no hay recursos’

Por Brandon J. Celaya Torres
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este martes que no hay suficientes recursos para revertir las reformas a las pensiones de 1997 y 2007, tal como exige la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Esta admisión viene luego de que como candidata, la hoy mandataria federal prometió echarlas para atrás e incluso incluyo este compromiso como uno de sus “100 pasos para la transformación“.
Durante la conferencia matutina de este martes 09 de junio, Sheinbaum defendió que el modelo de pensiones ha cambiado radicalmente, si bien esto no significa haber revertido la reforma del 2007.
“No es que se haya derogado como tal, pero sí cambió radicalmente. Cambió radicalmente. Antes no había Fondos de Pensiones para el Bienestar. No había la parte solidaria”, señaló.
Esto contrasta con la propuesta número 55 de 100 que realizó “para la construcción del segundo piso de la Cuarta Transformación”.

En dicho documento que difundió como candidata, Sheinbaum prometió: “se va a echar para atrás la reforma a las pensiones del periodo neoliberal, de Zedillo y de algunos que no queremos recordar”.
Dos días después de tomar posesión como presidenta, el 3 de octubre de 2024, Sheinbaum publicó una nueva versión de sus promesas de campaña. El texto llamado “100 compromisos para el Segundo Piso de la Cuarta Transformación” matiza la promesa inicial.
“Se mejorarán las pensiones de los trabajadores“, reduce el texto presidencial sin mencionar revertir las reformas de 1997 y 2007.
Antes de 2007, el sistema de pensiones para los trabajadores del Estado en México operaba un modelo solidario basado en un fondo colectivo donde los empleados activos financiaban el retiro de los jubilados, garantizando un monto de pensión definido de antemano.

Este esquema se volvió financieramente insostenible debido al envejecimiento de la población, lo que motivó una reforma que sustituyó el fondo común por un sistema de capitalización individual administrado por las AFOREs, en el cual cada trabajador acumula sus propios recursos para la vejez.
La exigencia central de la CNTE consiste en revertir la reforma de 2007 y eliminar el esquema de cuentas individuales. Argumenta que el modelo actual resulta insuficiente para garantizar un retiro digno, ya que las pensiones estimadas suelen equivaler a menos de la mitad del último salario percibido.
Asimismo, este sistema traslada los riesgos de la volatilidad financiera y el costo de las comisiones de mercado directamente al empleado, al mismo tiempo que acentúa las desigualdades de género por las trayectorias laborales intermitentes de las mujeres y desfavorece a los sectores de menores ingresos que no tienen capacidad de realizar ahorro voluntario.
Foto: Archivo Cuartoscuro
El 1 de mayo de 2024, se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el decreto firmado por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador que creó el Fondo de Pensiones para el Bienestar.
Su propósito central es garantizar que los trabajadores que comenzaron a cotizar en el IMSS a partir de julio de 1997, así como los trabajadores del Estado bajo el régimen de cuentas individuales del ISSSTE, puedan jubilarse a los 65 años recibiendo el equivalente a su último salario. Para lograrlo, el Estado utilizará este fondo para pagar un “complemento económico” que cubrirá la diferencia entre lo que el trabajador logró ahorrar y su último sueldo, poniendo como límite máximo la cantidad de 16 mil 777 pesos mensuales, cifra que se actualiza cada año de acuerdo con la inflación.
Las fuentes de financiamiento incluyen los recursos obtenidos por el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, el dinero que se recupere del cobro de deudas que otras dependencias tienen con el SAT o el ISSSTE, el dinero de la liquidación de la Financiera Rural, y el 25 por ciento de las ganancias de las empresas administradas por el Ejército y la Marina. Además, se sumarán los ahorros generados al eliminar dependencias de gobierno duplicadas, los recursos de los fideicomisos del Poder Judicial y el dinero de las cuentas de Afore o vivienda que no hayan sido reclamadas por los trabajadores.
Foto: Archivo Cuartoscuro
En mayo de 2025, ante las protestas que entonces llevó a cabo la CNTE, Claudia Sheinbaum señaló que el Gobierno de México busca transformar el sistema de pensiones y mejorar las condiciones laborales de los maestros a través del Fondo de Pensiones para el Bienestar.
La presidenta destacó que este fondo recupera un sentido solidario para que los trabajadores del Estado, del IMSS y del magisterio que ganan el salario promedio no se jubilen con una fracción de su sueldo, sino con el 100% de su último salario integrado.
Ahora, frente a las nuevas manifestaciones de la CNTE en el marco de la Copa Mundial de la FIFA 2026, Sheinbaum reiteró que con el Fondo de Pensiones para el Bienestar se tiene un sistema mejor al de 2007 y anunció que impulsará la aseguradora pública especializada en el pago de pensiones propuesta por el magisterio.
Además, adelantó que fortalecerá el Fondo Nacional de Pensiones de los Trabajadores al Servicio del Estado (Pensionissste) para que los maestros tengan un esquema con mayores beneficios.
Foto: Archivo Cuartoscuro
Estas promesas fueron acompañadas de críticas a los agremiados por las protestas, acusándolos de violentos y de alinearse con Ricardo Salinas Pliego, sin dejar de enfatizar que no hay recursos para revertir las reformas de 1997 y 2007 como prometió durante su campaña.



