Rompimiento entre Marina del Pilar y Bonilla pone en duda la alianza de la 4T rumbo a 2027 en BC


La confrontación política entre la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda y el exgobernador Jaime Bonilla Valdez podría tener repercusiones más allá del conflicto personal y judicial que ambos mantienen, al poner en riesgo la continuidad de la alianza entre Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) rumbo a la elección por la gubernatura de Baja California en 2027.
La tensión entre ambos actores se intensificó tras la difusión de audios atribuidos a la mandataria estatal, en los que presuntamente dialoga con intermediarios estadounidenses para abordar la revocación de su visa. Posteriormente, Marina del Pilar acusó públicamente a Bonilla de haber organizado una “trampa” al facilitar esos encuentros y de estar detrás de la filtración de las grabaciones, señalamientos que el entorno del exgobernador ha rechazado.
En medio de ese escenario, Jaime Bonilla, ahora dirigente del PT en Baja California, ha dejado claro que la alianza con Morena para 2027 aún no está garantizada. Durante el registro de aspirantes del partido, donde acompañó a la exalcaldesa de Tijuana, Montserrat Caballero, afirmó que el PT analizará si le conviene competir en coalición o de manera independiente.
“No me parece a mí que Jaime Bonilla tenga tanto poder, quisiera yo”
“No estamos endiosados en hacer una alianza. Queremos ver primero cómo se va desenvolviendo para que el PT tome su mejor decisión. Si no hay piso parejo, claro que no habrá alianza”, declaró Bonilla, dejando abierta la posibilidad de que el partido compita sin Morena en la próxima elección estatal.
La ruptura entre ambos líderes comenzó desde la transición de gobierno y se profundizó cuando la administración de Marina del Pilar promovió denuncias penales contra Bonilla por presuntas irregularidades durante su gestión. Posteriormente, el exmandatario fue vinculado a proceso por delitos relacionados con el caso Next Energy, situación que derivó también en su salida de Morena y su incorporación al Partido del Trabajo.
El escenario político en Baja California se mantiene abierto, ya que el eventual rompimiento entre Morena, PT y PVEM modificaría el panorama rumbo a 2027. Incluso a nivel nacional, Baja California, San Luis Potosí y Chihuahua figuran entre las entidades donde la continuidad de la coalición oficialista aún no está definida, en medio de diferencias internas sobre candidaturas y condiciones para mantener la alianza.



