La acusada, señalada por rociar con gasolina y prenderle fuego a María de los Ángeles en Tepalcingo, se entregó a las autoridades. Un juez le dictó prisión preventiva y fijó dos meses para el cierre de la investigación complementaria.
Se entregó. Y un juez la vinculó a proceso por feminicidio. Yamilet “N”, señalada por rociar con gasolina y prenderle fuego a una vendedora de tamales, quedó a disposición de la justicia tras presentarse ante las autoridades.
La víctima fue identificada como María de los Ángeles. Vendía tamales y atole. El ataque ocurrió el 26 de septiembre de 2026, frente a la iglesia de San Martín, en el municipio de Tepalcingo, Morelos.
La agresión le provocó quemaduras a la comerciante. Murió después, a consecuencia de las lesiones.
Tras los hechos, Yamilet “N” se presentó por su cuenta ante las autoridades. Posteriormente, un juez determinó vincularla a proceso por su probable responsabilidad en el feminicidio de la vendedora.
La medida no es menor: se le impuso prisión preventiva mientras continúa el procedimiento penal. Además, se estableció un plazo de dos meses para el cierre de la investigación complementaria.
El caso generó atención por la violencia del ataque. Rociar gasolina y prender fuego a una persona frente a una iglesia, en plena vía pública, no es un hecho que pase inadvertido ni siquiera en un país acostumbrado a la nota roja.
Conviene precisar un punto: la vinculación a proceso significa que existen elementos para continuar el procedimiento judicial. No constituye por sí misma una sentencia condenatoria.
La investigación deberá establecer las circunstancias de la agresión y las responsabilidades penales correspondientes. El móvil, la relación entre la acusada y la víctima y la secuencia exacta de aquel 26 de septiembre siguen pendientes de esclarecerse en el proceso.
Entre el ataque y la entrega pasaron casi cuatro semanas. El 26 de septiembre María de los Ángeles fue agredida frente a la iglesia de San Martín; fue este viernes cuando la presunta responsable se presentó ante las autoridades. Qué ocurrió en ese intervalo —si hubo búsqueda, si medió algún acuerdo con su defensa— es parte de lo que la carpeta deberá documentar.
La prisión preventiva significa que Yamilet “N” permanecerá detenida mientras el proceso avanza. No es una pena anticipada: es la medida que el juez consideró necesaria para garantizar que enfrente el juicio. Los dos meses fijados para la investigación complementaria son el plazo en el que la fiscalía deberá reunir las pruebas que sostengan la acusación.
El feminicidio como delito no se agota en el homicidio de una mujer. La investigación tendrá que acreditar las razones de género que la ley exige para esa calificación. Ese es el tramo técnico del proceso que ahora corre, con la acusada ya vinculada y bajo custodia.
María de los Ángeles vendía tamales y atole para vivir. Murió por las quemaduras que le provocó el ataque. Lo que sigue es el proceso: dos meses de investigación, una acusación que sostener y un juicio que aún no empieza.
*Foto: XEU Noticias*



