Comprar un celular podría salirte más caro. La posibilidad de aplicar un cobro de hasta 2 por ciento a celulares, pantallas, computadoras y memorias USB volvió a generar atención tras difundirse información sobre un proyecto que busca establecer una compensación por la copia privada de obras protegidas por derechos de autor.
La propuesta contempla los dispositivos electrónicos capaces de almacenar o reproducir contenidos: música, películas, fotografías y otros materiales protegidos. El objetivo, según el planteamiento difundido, sería compensar económicamente a los titulares de derechos por las copias que los usuarios realizan para uso privado.
La iniciativa es impulsada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, en coordinación con el Indautor y la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.
El planteamiento ya tiene un nombre en la discusión pública: el "moche digital". La etiqueta refiere a la medida y a lo que podría significar en la práctica: encarecer la adquisición de determinados equipos electrónicos si el cobro se traslada al precio final que pagan los consumidores.
Entre los dispositivos mencionados en la información difundida se encuentran teléfonos celulares, pantallas, computadoras, tabletas, discos duros y memorias USB.
Los números son directos. Si se estableciera una cuota equivalente al 2 por ciento del precio de un producto, un equipo con un costo de 10 mil pesos tendría un cargo adicional de 200 pesos. En uno de 20 mil pesos, el monto ascendería a 400 pesos. Estas cantidades son ejemplos ilustrativos y no representan tarifas definitivas aprobadas.
La compensación tendría como finalidad beneficiar a autores y otros titulares de derechos de autor, bajo el argumento de que las copias privadas de sus obras deben generar una remuneración.
El mecanismo planteado contempla la participación de importadores y comercializadores. Sin embargo, el efecto final sobre los precios dependería de las reglas que se establezcan y de la forma en que se aplique el cobro. Esa es la incógnita que define si el consumidor terminará pagando de más.
Hay una precisión indispensable: la difusión de la propuesta no significa que el cargo ya esté vigente. Para determinar si se aplicará, es necesario conocer el texto definitivo, los dispositivos incluidos, las tarifas correspondientes y el procedimiento legal para su implementación. Hoy eso no existe como norma publicada.
El tema tiene un antecedente. En 2021, una iniciativa similar generó discusión en México bajo el mismo nombre de "moche digital". Cinco años después, la discusión regresa con el mismo punto de fricción: cómo compensar a los titulares de derechos de autor por las copias privadas de sus obras y quién termina pagando la cuenta.
Lo que falta por confirmar: el texto definitivo de la propuesta, el listado cerrado de dispositivos gravados, el porcentaje exacto y la ruta legal que seguiría. Por ahora, el 2 por ciento debe manejarse como una cifra atribuida al planteamiento difundido, no como un impuesto general confirmado para celulares, pantallas y memorias USB.
Foto: XEU Noticias



