Dos menores terminaron en el hospital después de consumir una sustancia dentro de su escuela. El caso ocurrió en la Secundaria Número 7 “Fray Servando Teresa de Mier”, ubicada en la colonia Martínez, en Monterrey, Nuevo León.
De acuerdo con los primeros reportes, durante el receso varias estudiantes ingresaron a uno de los baños del plantel. Una de ellas habría llevado una sustancia que presuntamente tomó de la habitación de sus padres para compartirla con sus compañeras.
Minutos después, al menos dos de las menores presentaron malestares compatibles con una intoxicación y fueron trasladadas a hospitales para recibir atención médica. Una de ellas fue reportada inicialmente en condición delicada.
Lo que consumieron las estudiantes todavía no está confirmado. Algunos reportes identificaron la sustancia como “cristal”, pero otras versiones señalan que será la investigación la que determine qué fue exactamente lo que ingirieron las menores. Por ahora, todo es presunto.
El caso ya está bajo la lupa de las autoridades. Instancias municipales, estatales y educativas investigan cómo ingresó la sustancia al plantel y las circunstancias en las que fue consumida dentro de la escuela. También se dio aviso al DIF estatal, dado que las involucradas son menores de edad.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de los planteles escolares frente al ingreso de sustancias y la facilidad con la que los adolescentes pueden acceder a ellas incluso dentro de sus propios hogares. La versión inicial apunta a que la sustancia habría salido de la habitación de los padres de una de las alumnas, un dato que —de confirmarse— abriría otra línea sobre la responsabilidad en el resguardo de este tipo de productos en casa.
Las autoridades no han informado la identidad de las menores ni su estado de salud actual más allá del reporte inicial. Tampoco se ha precisado si habrá sanciones administrativas contra personal del plantel o si la investigación derivará en responsabilidades penales.
Mientras tanto, la escuela opera bajo escrutinio: cómo entró la sustancia, quién la llevó y por qué nadie lo detectó son las preguntas que la investigación deberá responder. Lo único claro hasta ahora es que dos adolescentes están hospitalizadas y que una sustancia desconocida circuló entre menores dentro de un baño escolar, en pleno horario de clases.
Por lo pronto, la única certeza es la más grave: dos alumnas están hospitalizadas y una de ellas fue reportada en condición delicada. Todo lo demás —qué consumieron exactamente, cómo entró la sustancia al plantel, quién la llevó y si hubo omisiones en la vigilancia— está en manos de la investigación que llevan las autoridades municipales, estatales y educativas, con el DIF estatal ya notificado por tratarse de menores de edad.



