Mónica Cahen D’Anvers se animó a cantar a los 91 años junto a su hija, Sandra Mihanovich, en “La Campiña” de San Pedro



Si hay algo que se siente cuando uno sale de la ruta y llega a ‘La Campiña’, el lugar que crearon Mónica Cahen D’Anvers y César Mascetti en San Pedro, es la tranquilidad, la paz y el silencio que se vive ahí. Las famosas naranjas de ‘Mónica y César’ son parte fundamental del paisaje y, como ahora estamos en abril, están en proceso de maduración, ya que empezarán a dar sus frutos más adelante, con la llegada del invierno.
Pero eso no es todo lo que tienen allí. También hay un almacén donde venden diferentes productos realizados de manera casera, una huerta en la cual toman lo que va saliendo para preparar la deliciosa comida que sirven en el restaurante y también uno puede caminar y encontrarse con ‘El Palomar’.
“Es mi psicoanalista, mi otro mundo”, contó en un documental César (murió el 4 de octubre del 2022). Según explicaron, las palomas eran la gran pasión del conductor. Éstas, a diferencia de otras, tienen una gran capacidad de orientación, permitiéndoles, sin importar desde donde se las sueltes, regresar al lugar donde nacieron.
Entre el sol que va cayendo sobre las casuarinas (árboles de gran tamaño que fueron plantados por Mónica y César) y el reloj que marca las 18 se empiezan a escuchar las voces de Sandra Mihanovich, Vane Mihanovich y Sol Mihanovich (hija de Iván, o Vane) ensayando Canción de La Campiña que salió este viernes 17 de abril en todas las plataformas. La búsqueda es un homenaje al refugio que eligió la pareja de conductores para retirarse de la televisión y pasar el resto de sus vidas.
Con la presencia de su madre, Sandra Mihanovich le cuenta a la prensa antes de la presentación del videoclip: “Yo quería hacer una canción que sea el relato de lo que ha sido la construcción, la fundación de La Campiña hasta el día de hoy”.
Por otro lado, cuándo uno ve entrar a la galería a Mónica Cahen D’Anvers, el respeto que se ganó por su larga trayectoria periodística se hace notar. A sus 91 años, ya casi cuatro como viuda, a Mónica se la ve muy bien. Camina sin bastón, a paso firme y hay algo que no se le borra en ningún momento del día: la sonrisa. Tanto cuando escucha a sus hijos hablar, cómo cuándo tiene que posar para la cámara de los fotógrafos o cuando ve el documental en el que aparece el amor de su vida.
Luego, cuando llega el locutor y conductor Lalo Mir, amigo de la pareja, él le consulta si vio lo de la luna (el viaje que realizó hace una semana el Artemis II por el lado oculto) a lo que Mónica respondió que le pareció “muy fascinante”. Ella, entre muchos otros hitos en la TV, atesora el de haber cubierto la llegada del hombre a la Luna, en 1969, para Telenoche. Además contó que le encantó la canción que compusieron sus hijos, y a Clarín le contestó que sigue viendo todos los días el noticiero y que “a veces me gusta y a veces no”.
Cuando se presentó el video de la nueva canción también grabada allí, se pudo vislumbrar que la conductora que cubrió guerras, entre muchas cosas más, se emocionó al verse reflejada ahí.
Más tarde, el restaurante se llenó para lo que fue la cena show. Ahí presentaron el videoclip nuevamente para el público y cerca de las 21.40 hubo un muy emotivo documental en el que contaron cómo fue la vida de César y Mónica en La Campiña con declaraciones, fotos y videos de sus momentos juntos. “No hay nada más lindo que plantar. Es fascinante, es tener un hijo de alguna manera”, relató la conductora acerca del hecho de que varias plantas tardan varios años, alrededor de diez años en dar sus frutos, pero que vale la pena esperar.
Uno pudo observar que a muchos de los presentes se les iban llenando los ojos de lágrimas, mientras pasaban el video, al ver la complicidad, la conexión y el amor que se tenía la famosa pareja de conductores.
Posteriormente, llegan las entradas, el plato principal y el momento del show, que vino con una sorpresa, a cargo de Sandra, Sol y Vane Mihanovich. También forman parte de la banda el marido de Sol, Matías Onzari, y el suegro de Sol, Eduardo Onzari, todo muy familiar. Y eso es lo que tiene el show, es una familia que se lleva muy bien que va viendo en el momento, de manera natural, qué canciones van a ir cantando. Haciéndose chistes, poniendo caras de sorpresa y de amor, sobre todo.
Sandra cantó hits como “Soy lo que soy” y “Es la vida que me alcanza”, luego Sol entonó música de su repertorio y Vane lo mismo con el suyo. Hasta ahí venía todo según lo planeado, la gente cantaba y todo era risas, pero llegó el instante más conmovedor de la noche. De un momento para otro, el público empezó a aplaudir pidiendo que Mónica se acercara al escenario a cantar junto a sus hijos, y, lejos de acobardarse, la primera mujer en conducir un noticiero, se dirigió hacia el escenario para cantar ‘Una Mujer’, la canción de Caetano Veloso y João Gilberto.
Luego de una gran cantidad de aplausos, la hija del Conde Gilbert Georges Louis Cahen D’Anvers, volvió a sentarse en su silla para escuchar las últimas canciones de su familia.
Sin lugar a dudas, La Campiña transmite lo que ellos buscaron: un espacio de paz, hecho seriamente y en el cuál el ruido de la ciudad se pierde entre el silencio de un gran campo de naranjas.



