México Estancado

La economía mexicana enfrenta un desafío significativo en su búsqueda de crecimiento y desarrollo. A pesar de la promesa de aprovechar su cercanía con Estados Unidos y la reorganización del comercio global, el país está experimentando una desaceleración en su crecimiento económico. Los pronósticos de crecimiento para 2026 varían entre el 1.8% y el 2.8%, según la Secretaría de Hacienda, pero instituciones como el FMI, el Banco Mundial, la OCDE y el Banco de México han recortado sus estimaciones a niveles más bajos, entre el 0.8% y el 1.6%. Esto sugiere que la economía mexicana se está moviendo hacia un ritmo de crecimiento más lento.
La discusión entre los economistas se centra en si esta desaceleración es un episodio cíclico o si la economía ha entrado en una etapa de menor crecimiento potencial. En los últimos seis años, México ha crecido a un ritmo anual cercano al 1%, por debajo del promedio del 1.9% observado entre 2000 y 2018. La inversión total en México representa solo el 22.9% del PIB, lejos de romper la barrera del 25% de manera sostenida. La subdirectora de Estudios Económicos de Banamex, Paulina Anciola, advierte que el problema de fondo es que el crecimiento reciente se ha sostenido más en el consumo que en la inversión o la productividad. “No puedes regresar a crecimientos potenciales más altos si no estás invirtiendo en el país”, destaca. La falta de inversión y la productividad estancada apuntan a una economía con menos margen para crecer, lo que plantea un desafío significativo para el gobierno federal y los líderes económicos del país.





