Mendoza sufre un duro revés, pero Los Raiders reaccionan a tiempo ante Houston


Las cosas no salieron como se habían planeado para Fernando Mendoza. En su primera gran prueba con el uniforme de Los Raiders, el quarterback novato vivió una de esas jugadas que duelen y enseñan a partes iguales: una intercepción que Houston convirtió en touchdown. Fue un trago amargo, sí, pero no un golpe de nocaut.
La noche en la Semana 2 de la pretemporada tenía un guion distinto al que se esperaba. El equipo se vio abajo en el marcador, con la presión encima y un rival que olía la oportunidad de dar el golpe. Pero este equipo no se desmoronó. Lejos de bajar los brazos, la ofensiva encontró la manera de responder con carácter, y la defensa apretó cuando más importaba.
El marcador final favoreció a los de Las Vegas, pero más allá del resultado, lo que dejó la noche fue una lección de resiliencia. Mendoza, con la mirada firme, tendrá que digerir el error, pero también sabrá que tiene un vestuario que pelea hasta el final. Porque en esta liga, las caídas son inevitables; lo que define a un equipo es cómo se levanta.
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