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Linda Oh, una contrabajista siglo XXI, talentosa, feminista y con conciencia ambiental

La contrabajista y compositora Linda Oh (Linda May Han Oh) es una de las figuras más interesantes de la escena actual del jazz internacional, y sorprende al hablar español. “Más allá de las propuestas, siempre busco tocar la verdad”, dijo a Clarín durante la videollamada desde su casa en Harlem, Nueva York.

Linda Oh encarna un nuevo tipo de artista en este siglo en el que además de la música defiende el medio ambiente y es una comprometida feminista. Y ganó su primer Grammy en febrero de 2023, con el disco New Standards Vol. 1, elegido como Mejor Disco de Jazz Instrumental, liderado por la baterista Terri Lynn Carrington, con temas escritos por compositoras. Desde 2017 graba en Biophilia Records, fundado por su marido, el pianista cubano Fabián Almazan (de ahí procede su conocimiento del idioma español), un sello ambientalista que participa en actividades como plantar árboles, reciclar residuos y generar conciencia en Nueva York.

Linda Oh se presentará en cuarteto con Fabián Almaraz en piano, Greg Ward en saxo alto y Mark Whitfield Jr en batería, el lunes 8 y martes 9 de junio, en doble horario (20 y 22.30) en Bebop.

Con 41 años, esta artista nacida en Malasia, pero criada en Australia, tiene una personalidad que luego de atravesar ese muro de seriedad se vuelve afable y de una serena simpatía. Tocó con músicos importantes de la escena como Joe Lovano, Dave Douglas, Kenny Barron, Greg Osby, Geri Allen, Vijay Iyer y Terri Lynn Carrington, entre otros, y es parte del cuarteto de Pat Metheny, con quien vino a Buenos Aires en octubre de 2022.

Linda Oh Linda es profesora asociada de Berklee y tocó el bajo en la película "Soul". Foto Prensa

Sobre la artista, Metheny dijo: “Tiene todo, un gran sentido del ritmo, un sonido potente y a la vez dinámico, un fantástico sentido de la armonía y una gran calidad como instrumentista”. Por su parte, la revista JazzTimes la definió como “la gran voz del contrabajo”.

Siete álbumes como líder y más de 30 como colaboradora hablan de una artista de fuerte actividad. Sobre sus discos señaló que cada uno refleja su momento como artista y como persona, y agrega: “desde que me convertí en madre mi música se ha vuelto más directa, más pura y con menos ego”.

Linda es profesora asociada de Berklee, tocó el bajo en la película Soul (2020), de Pixar, junto con el legendario baterista Roy Haynes, y además sirvió de modelo para el personaje de la bajista Miho.

“Desde que soy madre mi música es más directa, más pura y con menos ego”, dice. Foto Robyn Twomey

De Australia a Nueva York

Linda Oh nació el 24 de agosto de 1984 en Malasia, hija de padres chinos, creció en Boorloo, Perth, Australia Occidental y es la menor de tres hermanas.

Comenzó con un teclado y el conocido método Yamaha, pasó al clarinete y luego al fagot, para decantarse en la secundaria por el bajo. En 2006 se mudó a Nueva York y desde su llegada se destacó como instrumentista.

La Asociación de Periodistas de Jazz la eligió como mejor bajista desde 2018 al 2021 y del 2023 al 2025; para JazzTimes fue, en 2022, la Bajista del Año. En 2023 recibió el prestigioso premio Herb Albert, de música y al año siguiente recibió el Doctorado Honoris Causa, de la Manhattan School Of Music.

Linda pasó de tocar teclados y el clarinete y el fagot, al bajo. Y cuenta por qué. Foto Lainez Press

-Comenzaste con el teclado, pasaste luego al clarinete y al fagot, que tocás en el disco “Initial Here” (2012), pero te terminás decidiendo por el bajo. ¿Qué fue lo que te atrajo de ese instrumento?

-Me conmovió su sonido y quedé atrapada por sus fundamentos, el ritmo y la armonía. Recuerdo que me maravilló, esencialmente, la forma de tocar de Ray Brown, en particular, en el tema Night Train; tenía un sonido increíble, muy rico y las melodías encajaban idealmente. Después empecé a escuchar a otros bajistas y encontré mucha riqueza. Así elegí el contrabajo.

-Fue tu hermana mayor la que te ayudó a descubrir el jazz al hacerte escuchar discos de John Zorn, Miles Davis, Michel Camilo. ¿Cómo sentiste ese descubrimiento?

Linda May Han Oh, en el Berklee College en Boston. Foto Robyn Twomey

-Fue increíble. Me siento muy agradecida por lo que hizo mi hermana hasta hoy mismo. Cuando era una niña tenía que ir a la tienda de música a escuchar algo, quizá comprarlo y no tenía idea de nada, mis amigas escuchaban a las Spice Girls. Mi hermana al acercarme a toda esa música me abrió un enorme camino. Probablemente, no hubiese llegado a escuchar esa música. Todo el mérito fue de ella.

-Desde que llegaste a Nueva York, en 2006, has estado con mucha actividad, tocaste en numerosas propuestas, con muy buenos músicos, además de llevar adelante tu propio proyecto. ¿Cuál es el balance de todos esos años?

-Fueron años muy formativos, muy positivos; intento siempre buscar un equilibrio entre una propuesta y otra. Esa es mi forma de ver la música y sentir que estoy a su servicio, tanto cuando acompaño como cuando compongo; son papeles diferentes que uno juega. Cuando estoy acompañando a otros músicos necesito entrar en la mirada del compositor.

“Más allá de las propuestas, siempre busco tocar la verdad”, dijo a Clarín. Foto Robyn Twomey

“Cuando compongo tengo una visión abierta en busca de enriquecer la música; tengo muy en cuenta a los otros músicos y tampoco descuido mi rol con mi instrumento. Es un balance, no sé si llega a ser una democracia, pero busco un equilibrio en el que el ritmo sea fuerte en todos los casos”, añadió la artista.

Linda muestra una especial versatilidad como contrabajista. Cuando acompaña por ejemplo a Lovano, a Douglas o a la clarinetista Anat Cohen refuerza la base rítmica con motivos que parecen líneas melódicas, y cuando hace un solo no toca los patrones de acompañamiento más fuerte o más rápido (lo que hacen muchos contrabajistas) sino que cambia el registro y crea un solo de sonoridad vocal. Una artista inspirada y audaz.

El jazz y el conservatorio

-Sos profesora en Berklee ¿qué le da al jazz tanto conservatorio?

-Ahora es todo muy diferente. Si querés estudiar jazz va a depender del lugar que elijas y por supuesto de cada individuo. Por lo pronto, para las mujeres jóvenes es mucho más seguro estudiar en una escuela que estar participando hasta las 4 de la mañana en una jam session, aunque pueden estar si quieren. La escuela es más formal, pero más segura para algunas personas.

“Ahora bien, depende de cada persona pero muchos han adoptado estudiar a través de YouTube. Sin embargo, las escuelas permiten hablar y estudiar con músicos importantes, ese intercambio es muy valioso, al que hay que sumarle las instalaciones que tiene cada lugar; aunque el mayor problema es que el estudio es muy caro en los Estados Unidos. Yo enseño aspectos importantes de la música, pero también hay cosas que no se aprenden en la escuela sino tocando en la calle, en los clubes, en el mundo real”.

-Formas parte del Instituto para el Jazz y la Justicia de Género. En vista de que siempre ha sido una música liderada por hombres, ¿podrías hablarme de los avances que hubo en este sentido de inclusión en el jazz?

-Es importante la visibilidad de las mujeres en la música; estoy orgullosa de participar en este Instituto y orgullosa además de estar cerca de mi hermana, mi amiga, mi maestra, Terri Lynn Carrington. Un pequeño ejemplo es que en todos los diferentes Jazz Real Books (libros que reúnen partituras) la casi totalidad de las composiciones son de hombres. Hay cientos de composiciones y casi todas son de hombres. Terri ya editó New Standards: 101 Lead Sheets By Women Composers Vol. 1, una especie de Real Book femenino para mostrar ese contraste. Hay muchas cosas por hacer, sentimos que esta situación está cambiando, poco a poco, pero está ocurriendo.

"Es importante la visibilidad de las mujeres en la música", dice Linda Oh.

-Grabás para el sello Biophilia Records que promueve una conciencia ambiental a través del reciclado, plantación de árboles y de cuidado de la ciudad. ¿Buscás que tu música refleje esta conciencia?

-Hace un tiempo que no hacemos eventos como plantar árboles porque estamos muy ocupados en este momento y siento que mi música está totalmente en línea con esa conciencia ambiental.

-¿Qué material vas a presentar en tus shows en Bebop?

-Vamos a hacer algo de mi último álbum, Strange Heavens (2025), es un poco diferente en cuarteto; algo de Walk Against Wind (2017), The Glass Hours (2023) y piezas nuevas, como de mi nuevo proyecto Invisible Threads. Será una mezcla.

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