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Inflación y pérdida de poder adquisitivo frenan el consumo en México: Barclays

El cierre de 2026 será débil para el consumo en México. La presión sobre el poder adquisitivo de los hogares, el bajo crecimiento de las ventas minoristas y el retroceso de la confianza del consumidor dibujan ese escenario, de acuerdo con un análisis del banco británico Barclays, publicado por El Economista.

Los analistas ven el tercer trimestre del año como un punto mínimo para el consumo, no como el arranque de una recuperación sostenida. Los indicadores de julio a septiembre mejoraron frente a los tres meses anteriores, pero no hay señales suficientes para anticipar una recuperación duradera.

"Consideramos que una recuperación más duradera es más probable en 2027, ya que el consumo todavía no muestra una recuperación y las ventas mismas tiendas de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) continúan por debajo de la inflación", señalaron los estrategas de Barclays.

La confianza del consumidor cuenta la historia por su cuenta. El índice retrocedió en septiembre después de tocar en agosto su nivel más alto en un año: pasó de 46.3 puntos a 45.1, una caída de 1.2 puntos. Además, el dato de septiembre quedó un punto por debajo del mismo mes de 2025.

El consumo privado real, medido en julio, se quedó quieto: sin cambios frente a junio y con un crecimiento anual de apenas 1.1 por ciento. En el mismo mes, los ingresos reales del comercio al por menor cayeron 0.1 por ciento mensual, aunque subieron 2 por ciento frente a julio del año pasado.

Las ventas mismas tiendas —las de los establecimientos que ya operaban en periodos anteriores— también reflejaron el consumo moderado. La ANTAD reportó crecimientos nominales de 1 por ciento en julio, 1.7 por ciento en agosto y 0.9 por ciento en septiembre. Todas esas tasas quedaron por debajo de la inflación general: los aumentos en ventas no compensaron la subida de precios.

Y los precios subieron donde más duele. En septiembre, los alimentos y bebidas se encarecieron 4.57 por ciento anual, frente a una inflación general de 3.45 por ciento.

Barclays observa que los consumidores no dejan de comprar: cambian cómo compran. Los hogares de menores ingresos recurren a presentaciones más pequeñas, marcas propias y formatos económicos para estirar el gasto. Los de ingresos medios y altos mantienen un comportamiento relativamente más favorable, aunque también eligen con más cuidado.

Ese ajuste de hábitos ya mueve a las empresas, que adaptan sus estrategias comerciales a las nuevas condiciones del mercado.

La conclusión del análisis: la recuperación del consumo podría consolidarse hasta 2027. Los últimos meses de 2026 seguirán marcados por los desafíos de los precios, el poder adquisitivo y las ventas minoristas.

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