Vance ya es huracán. El sistema que se formó en el Pacífico alcanzó la categoría 1 y el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos advirtió que puede seguir ganando fuerza en las próximas horas: el pronóstico contempla que se convierta en un huracán mayor durante la noche de este viernes 23 de octubre.
El aviso número 8 del NHC, emitido a las 03:00 horas, tiempo del centro de México, reportó vientos máximos sostenidos de 140 kilómetros por hora, con rachas superiores, y una presión mínima central de 982 milibares.
A esa hora, el centro del huracán se ubicaba aproximadamente a 710 kilómetros al sur-suroeste de Acapulco, Guerrero, y a 930 kilómetros al sur-sureste de Manzanillo, Colima. Distancias amplias todavía, pero el sistema viene fortaleciéndose sobre aguas cálidas.
Vance se desplazaba hacia el nor-noroeste a una velocidad de 9 kilómetros por hora. El pronóstico del NHC contempla que mantenga esa dirección durante los siguientes días, aunque el organismo señaló que existe mayor incertidumbre en la trayectoria prevista después de las primeras 60 horas. Traducido: lo que haga el sábado ya es más difícil de precisar.
El punto que preocupa: el organismo estadounidense indicó que las condiciones atmosféricas y oceánicas favorecen el fortalecimiento del ciclón durante las próximas 24 horas. Nada en el entorno inmediato lo está frenando.
De acuerdo con su pronóstico, para las primeras horas del sábado 24 de octubre Vance tendría vientos sostenidos de aproximadamente 185 kilómetros por hora, compatibles con la categoría 3. Es decir, un huracán mayor tocando el umbral en menos de 24 horas.
Posteriormente, el sistema podría comenzar a perder fuerza. La razón: su desplazamiento hacia aguas más frías y el incremento de la cizalladura del viento, dos factores que limitarían su intensificación. Pero eso llega después del pico.
El NHC advirtió que el oleaje generado por Vance podría afectar sectores de las costas del sur y suroeste de México durante el fin de semana y continuar a principios de la próxima semana. El ciclón está lejos de tocar tierra, pero el mar que mueve ya viaja hacia la costa.
Estas condiciones podrían provocar fuerte rompiente y corrientes de resaca peligrosas para quienes ingresen al mar. El llamado implícito del aviso es directo: no meterse al agua en las zonas expuestas al oleaje del sistema.
Lo que sigue por confirmar: la evolución de la trayectoria después de las primeras 60 horas, la zona de mayor impacto del oleaje y si Vance efectivamente cruza el umbral de huracán mayor antes del sábado. El siguiente aviso del NHC marcará si el fortalecimiento continúa al ritmo previsto.
Foto: XEU Noticias



