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Gilby Clarke, el guitarrista de Guns N’Roses que forjó una amistad con Pappo a los tiros y, como él, es fanático de las motos antiguas

Para muchos, Gilby Clarke es un héroe del rock & roll, no sólo por su talento como guitarrista y cantautor, sino por haber formado parte de la mega banda Guns N’ Roses, o bien porque fue coequiper tanto de Slash en cierto momento de su carrera solista y también de proyectos que, para los amantes del hardrock, compartió junto a músicos de Mötley Crüe o Metallica.

Muy amado por el público argentino, las visitas de Gilby Clarke al país casi que son incontables debido a las tantas amistades que posee, además de que su hermano reside en Buenos Aires desde hace varios años. Pero pese a esas razones, sus fanáticos claman por él a través de las redes sociales, año tras año. Y él los lee uno por uno, atendiendo a sus pedidos.

Es por ese motivo que su regreso es inminente. En mayo, actuará en el 23 en el Teatro Vorterix de Mar del Plata; y los días 24 y 25 en The Roxy Live, en Palermo (CABA).

Por estos días, el músico se encuentra en su casa en Los Ángeles: su vida gira en torno a quehaceres domésticos, pero sin dejar de lado algún bar donde subirse un rato a tocar la guitarra, o bien ocuparse del cuidado de sus motos, con las que gira miles de kilómetros cuando se lo propone.

Son las 16 horas en este lado del mundo. Mientras que en el suyo es clavado el mediodía. Clarke está sentado plácidamente en un sofá claro, en el living de su casa, por lo menos así se lo nota a través de la pantalla de la laptop, vía zoom.

De buen semblante y conversador, no habla ni una palabra en español, aunque en algún momento quizás deba proponérselo: nobleza obliga, ya que Buenos Aires a esta altura es una de las ciudades más importantes a la hora de las visitas.

Aunque por lo pronto, en el día de la fecha, Gilby cuenta con una obligación primordial por un imperioso pedido de su hija: cuidar una mascota pequeña.

“Estoy de babysitter, ¿sabés lo que es? Es cuando ves y estás al cuidado de un bebé o un niño, pero en mi caso controlando a un perrito. Sí, mi hija recibió un cachorro nuevo y ella está en el trabajo hoy, así que estoy cuidando al bebé. Entonces, si escuchás un poco de gritos o ladridos ¡es el cachorro! Yo tenía dos perros, pera ahora ya son tres en la familia”, comenta Gilby, apenas iniciada la entrevista virtual.

La noche con Pappo en que los retó Susana Giménez

Gilby Clarke, aunque no lo parezca, es un hombre de familia tradicional.

Su pasión por la Argentina no solo se remonta a recuerdos memorables sobre distintos escenarios, sino también por cuestiones vividas junto a amigos del ambiente musical.

Incluso, haciendo un breve paréntesis en la charla, aparece una historia compartida por un amigo íntimo suyo de Buenos Aires, Daniel el Chino, dueño de El Roxy de Colegiales, acerca de un atardecer de un día agitado junto a Norberto Pappo Napolitano, en tiempos en los que Jorge Corcho Rodríguez convivía con Susana Giménez.

Contó el Chino: “Volvíamos de Rosario en un avión. Y cuando estábamos bajando, tipo 6 de la tarde, Pappo me llamó: ‘¿Vamos para la casa del Corcho, a zapar un rato y cenamos ahí? Decile a los muchachos que vengan’. Les pregunté a Gilby y a Steven Adler (baterista de Guns N’ Roses), dijeron que sí. A eso de las 9 los pasé a buscar por el hotel y fuimos a un barrio privado, en Pilar, la casa de Susana. Al llegar, no nos dejaban entrar. Entonces lo llamé a Pappo y le conté. Enseguida apareció él con una moto Harley, un revolver en la cintura y le pidió al de seguridad: ¡Son mis amigos, dejalos pasar! ¿No ves que son los Guns N’ Roses? ¡Y empezó a los tiros al aire! Después entramos y nos quedamos tocando hasta la 1 de la madrugada, hasta que apareció Susana y nos retó”,

-Gilby, ¿recordás anécdotas como esa? ¿Cómo fue esa amistad irrompible que mantuviste con Pappo?

-¡Sí, claro! Con Pappo teníamos muchas cosas en común. Cuando veníamos con los Guns, él siempre aparecía, se sentaba y tocaba. Pero, aún más importante, después de los shows, nos juntábamos y hablábamos. Él estaba muy interesado en la música americana de blues. Así que tuvimos muchas similitudes.

Tuvimos buenas conversaciones. Pero también, sí, he estado en su casa, en asados que hacía él mismo. Tuvimos esa relación también. Te contaré una pequeña historia divertida, parecida a la que contó Daniel.

Una vez, me llamó y me dijo: “Vení a mi casa, vamos a cocinar y vamos a tocar música. Entonces, cuando entré a la casa, Pappo se subió en una motocicleta y tenía una gran pistola 44 en el pecho y dijo: “¡Ey!”. Y levantó el arma: ¡Mirá, Guns ´N Roses!! Y se pudo a disparar alrededor. Eso era Pappo, ¿sabes? Pappo vivió la vida a lo máximo. Él era un cowboy de motocicleta como yo y nos divertíamos con todas esas similitudes.

Motoquero de ley

Precisamente, en consonancia con Pappo, el tema motocicletas lo ha llevado a Clake a recorrer gran parte de los Estados Unidos sobre dos ruedas. Su fanatismo por los “fierros” es tal, que cuenta con una colección de motos, que en ciertas ocasiones le trae algún disgusto con su esposa, Daniella.

Gilby Clarke, en escena. El guitarrista es fanático de las motos antiguas.

“¡Sí, la cuestión de las motocicletas me pone en problemas con mi esposa a veces! Pero no sé si puedo admitir cuántas motocicletas, tengo porque me escondo un par para que no las vea mi esposa. Esperá un momento: tengo cinco ahora, ¡cinco motos antiguas! De 1938, 1941, 1960, 1970. ¡Y quizás, me compre más!, lanza una carcajada y lleva su mano derecha sobre su frente.

Cuando sale de ruta, no lo hace en solitario, lo acompaña un séquito de amigos tan apasionados como él: “Tenemos a un grupo de chicos aquí que disfrutan de las motos antiguas, lo cual es diferente, porque es un poco más lento, es un poco más peligroso, pero hacemos muchos viajes y cuando encuentras a un grupo de gente que disfruta de conducir, no hay nada mejor que hacerse amigo. Pero siempre que se sale, hay que consensuar con Danielle”, confiesa.

Con ella, con Danielle, Gilby está casada desde 1989, y juntos atravesaron diferentes etapas de su carrera: desde la separación suya de los Guns N’ Roses hasta toda su etapa solista, incluso hasta estar rodeado de los vicios del rock and roll.

“Ella tiene su propia vida. Mi esposa trabaja en la industria de la ropa, así que tiene su propia vida. Es muy ocupada, va a China, a Seattle. Pero pasamos mucho tiempo juntos. Por ejemplo, si voy a algún lugar, como a la Argentina, sólo por una semana, le puedo preguntar si quiere venir conmigo, ¡es que siempre es divertido! Y ella se suma, claro. ¿Qué hicimos recientemente? ¡Me olvidé! ¡Ah, cierto, fuimos a Las Vegas hace poco!”, relata.

Se ríe y retoma: “A veces hago diferentes giras que son divertidas y a ella le gusta ir. Somos muy tradicionales en el sentido de que hemos estado casados por mucho tiempo. Y tenemos nuestros máximos y mínimos, como en la industria de la música. A veces es bueno, a veces es malo. Pero sabemos lo que es importante. Y cuando nos casamos, yo sabía de ella y ella sabía de mí. Nuestras carreras son nuestras carreras, pero en la vida diaria, responsables: papás, hijos, tengo valores muy tradicionales”, resalta.

Un joven Gilby Clarke. Grabó sólo un disco con Guns N' Roses, pero giró varios años con la banda.

Luego, acota algo importante sobre el asunto de los vicios del mundillo del rock: “Para ser honesto, mi vida tiene estilo rock and roll. Sí, bebo algo. Soy un hombre de whisky. ¡Aunque trato de no hacerlo todos los días!”.

Sin retirarse del asunto familiar, enseguida nombra a su hija Frankie, que también salió música y él le produce su banda de rock.

“Mi hija, que tiene 31 años, tiene su grupo y yo la ayudo a producir. De hecho, a veces ayudo a Rody, el guitarrista, con su instrumento. A Frankie le gusta Joan Jett, Suzy Quatro Green Day, The Strokes, Paramore. Esa es su onda. ¡Nunca fue fan de Guns ‘N Roses! Suelo ir a ver tocar a su banda, Frankie and The Studs”, revela.

Su salida de Guns N’ Roses

-Aquí, en la Argentina, entre tu público, siempre existió una duda: si te fuiste solo de Guns N’ Roses o te echó Axl. Es más, también se rumoreó que Axl te sacó por celos: muchas simpatizaban gustaban de vos, ¿qué hay de cierto de todo eso?

-¿En serio? ¡Todo funcionó como funcionó! A ver, cuando estás en una banda popular hay muchas teorías. Para ser honesto, casi ya ni recuerdo. La verdadera respuesta es que la banda estaba cambiando en ese momento. Axl tenía una visión, quería ir en otra dirección. Esa dirección fue la de Chinese Democracy. Ellos no iban a hacer lo que yo diga. Él iba a hacer lo que él quería. Pero antes de eso, todos teníamos la impresión de que no estaríamos trabajando por mucho tiempo. Por eso hice un disco solo. No pensaba que estaríamos trabajando por cuatro o cinco años. Pero decidí seguir mi propio camino.

Los buenos viejos tiempos. Gilby Clarke, junto a los Guns N' Roses, en una entrega de premios.

Sobre su relación con Slash, el músico asegura que sigue siendo su amigo y mantiene una relación casi a distancia, pero perdurable en el tiempo.

Hablo con Slash, no tanto con Duff como solíamos antes, es que vivimos lejos ahora. Sí nos mandamos mensajes por los cumpleaños y cosas como esas. Sabés, pasó mucho tiempo: 30 años. Pero las oportunidades vienen, como hace algunos años atrás, cuando Slash me pidió que sea telonero de alguno de sus shows y lo hice, fue genial. No somos cercanos como lo éramos. Todos cambiamos, yo salgo con mi grupo de motos. Son realmente con los que salgo”.

Acerca de su sólida carrera solista, llama la atención la conjunción sonora de su propuesta, donde todas las ambiguas influencias, desde el punk hasta el rock y secuelas bluseras hacen eco.

“Contar con una actitud de punk rock es muy importante en el rock and rolll. Keith Richards es un ejemplo perfecto cuando golpea contra las cuerdas, no siempre es perfecto, pero es rock and roll. Eso es lo que me gusta. Crecí con The Clash, con los Sex Pistols, Generación X, cuando todos mis amigos escuchaban a Ronnie James Dio, Rainbow o Black Sabbath. Es importante tener esas influencias: un pequeño Keith Richards, un pequeño Ron Woods, un pequeño Mick Ronson. Y todas esas personas son mis influencias, pero espero no copiarlas. Quiero hacer una versión original de todas esas personas”.

Durante su larga trayectoria, Clarke también llegó a trabajar en televisión, junto a Tommy Lee de Motley Crüe y Jason Neustadt de Metallica: allí quedó conformada aquella súper banda a la que llamaron Rock Star Supernova: “Fue realmente divertido. Yo, originalmente, cuando me acercaron a ello, no quería hacerlo. Nunca pensé que la música rock y la televisión funcionaran bien juntas. ‘Cualquier cosa que digas, si tienes un comentario sobre un cantante, dilo’, prometió el productor. ‘No te editaremos’. Así que aprendí mucho. Tommy es muy divertido, ¡es como un sargento de ejército! Al final estuvo buenísimo”, rememora con simpatía.

-¿Estás ansioso por volver a Buenos Aires?

-La Argentina definitivamente tiene un lugar especial en mi corazón. Siempre digo que en la Argentina hay una pasión particular: pasión por su música, por su arte. ¡Todo lo hacen con pasión! También influye que mi hermano vive allá. Además, está mi amigo Mariano, con quien ando en moto. Voy a estar allá algunos días más de los shows, porque vamos a salir en moto a girar por ahí. Seguro que va a estar bueno.

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