México no tiene pruebas sobre presuntos vínculos del nieto de Raúl Castro con red criminal: Seguridad

El Gabinete de Seguridad de México afirmó que no cuenta con información ni pruebas propias sobre los señalamientos publicados por The New York Times respecto a los presuntos vínculos entre Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”, y una supuesta red criminal asentada en Quintana Roo.
En una tarjeta informativa difundida el martes, las secretarías de la Defensa Nacional, Marina y Seguridad y Protección Ciudadana, la Fiscalía General de la República y la Guardia Nacional señalaron que tampoco tienen elementos propios sobre los presuntos vínculos entre organizaciones criminales y funcionarios extranjeros o familiares de estos mencionados en el reportaje.
El Gobierno de México reafirmó además “su compromiso con la cooperación internacional para el combate a la delincuencia organizada y el tráfico de personas”.
La postura del Gabinete de Seguridad se dio después de que The New York Times publicara una investigación sobre la denominada “Mafia Cubana en Quintana Roo”, una red a la que atribuyó actividades de contrabando de personas y mercancías ilícitas.
De acuerdo con testimonios y registros judiciales de una corte federal en Miami citados por el diario, la organización utilizaba lanchas robadas en Florida para trasladar migrantes cubanos hacia México, donde presuntamente eran retenidos y torturados en casas de seguridad hasta que pagaban por su traslado.
Dos acusados que se declararon culpables señalaron que Rodríguez Castro presuntamente recibió como sobornos una lancha de alto rendimiento Fountain 38, ropa de diseñador Louis Vuitton, una motocicleta Suzuki y un reloj Rolex.
Según esos testimonios, “El Cangrejo” habría utilizado su influencia para reducir la vigilancia de la Guardia Costera y la Aduana de Cuba, lo que habría facilitado el ingreso de mercancías adquiridas con tarjetas de crédito robadas.
Rodríguez Castro es un coronel de 42 años del Ministerio del Interior (MININT) de Cuba y antiguo escolta y asistente personal de su abuelo, Raúl Castro Ruz. Según el reportaje firmado por Frances Robles, también se habría convertido en una pieza clave en las negociaciones entre Cuba y EE.UU.
En el contexto de reuniones destinadas a aliviar las sanciones impuestas por la administración del presidente Donald Trump, Rodríguez Castro se habría reunido de manera independiente con el director de la CIA, John Ratcliffe, y el secretario de Estado, Marco Rubio.
Su nombre incluso habría sido mencionado en Washington como un posible interlocutor para una eventual transición en Cuba. La investigación señaló que su gusto por bienes materiales fue interpretado como una señal de cierta apertura hacia ideas capitalistas.
No obstante, analistas y exiliados cubanos cuestionaron su capacidad para negociar un cambio político. Rolando Cartaya, periodista cubano en el exilio, lo describió como un intermediario sin preparación académica conocida y “de pocas luces”, al considerar que carece de la preparación intelectual necesaria para negociar de manera independiente, según una nota de Periódico Cubano.
De acuerdo con ese análisis, la función de “El Cangrejo” en los acercamientos diplomáticos sería servir como un canal indirecto para escuchar y transmitir las instrucciones de su abuelo, de 95 años, quien mantiene influencia en Cuba.





