Un diputado local gana terreno para suceder a Rocha, pero en Palacio preocupa su nexo con Delgado


Luego del segundo pedido de licencia del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, el oficialismo define la sucesión estatal en medio de las denuncias de la oposición y las presiones de los Estados Unidos. En este marco, según fuentes locales consultadas por LPO, el diputado local Jesús Ibarra se perfila para tomar el poder hasta la sucesión que se deberá llevar a cabo luego de las elecciones de 2027.
En mayo de este año, cuando Rocha Moya efectivizó su primer pedido de licencia, fue nombrada en su lugar Yeraldine Bonilla. Sin embargo, esta segunda vez este escenario no se repetiría. En su lugar, quien se perfila para ser el gobernador interino es el diputado local Jesús Ibarra, quien cuenta con el visto bueno del Palacio Nacional, pero ciertas resistencias al interior de la 4T por sus nexos con el secretario de Educación, Mario Delgado, quien también está en la mira de la Casa Blanca.
La actualidad de Sinaloa genera tensiones en el equipo político de Mario Delgado. Cuando Rocha Moya consiguió la candidatura a gobernador, con el apoyo del Cártel de Sinaloa según el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, el ahora secretario de Educación era presidente de Morena. Esta situación genera suspicacias en su contra por el posible conocimiento que habría podido tener de esta alianza con el crimen organizado y por las sospechas que hay en su contra en la Casa Blanca por el entramado de huachicol fiscal.
La sucesión de Rocha Moya se iba a confirmar esta mañana, cuando estaba previsto que sesionara el Congreso estatal. Sin embargo, pasadas las ocho de la mañana la sesión se postergó y, por ahora, no está confirmado quién tomará las riendas del estado. Fuentes locales consultadas por LPO adelantan que no será Yeraldine Bonilla, quien se hizo cargo luego del primer pedido de licencia. Ante esto, quien reúne importantes apoyos es el diputado local Jesús Ibarra, quien se anotó para ser candidato a gobernador en el 2027 y que podría ver cumplir su anhelo político con anterioridad y en circunstancias extraordinarias.
Sheinbaum: rechazo al regreso de Rocha es una postura política, no una acusación judicial
Sin embargo, su cercanía con el secretario de Educación, Mario Delgado, genera preocupación en algunas figuras del Palacio Nacional, donde temen que una profundización de las investigaciones en su contra en los Estados Unidos impacte negativamente, una vez más, en el estado del Pacífico. En el entramado de apoyos y sospechas quien estaría a favor de levantarle la mano es Jesús María Tarriba, el esposo de Claudia Sheinbaum, quien es oriundo de la región y cuenta con importantes influencias.
Con la sucesión de Rubén Rocha Moya, el gobierno de Sheinbaum busca cerrar dos crisis. Por un lado, el descrédito que sufrió la mandataria ante la vuelta al poder del gobernador, una maniobra que, según manifestaron distintas figuras del gobierno federal, no fue consultada ni consensuada con el Palacio Nacional. Por el otro, las presiones de los Estados Unidos, que acusó al mandatario estatal de mantener lazos criminales con la facción de la familia Guzmán Loera del Cártel de Sinaloa. El nombre que lo sucederá deberá atender estas dos demandas y ser capaz de mantener el orden y la seguridad hasta las elecciones del año que viene.



