Tamiahua: 8,690 plantas forestales nativas para reforestar seis comunidades

Tamiahua, Ver. Ocho mil seiscientas noventa plantas forestales nativas. Ese es el tamaño del programa de reforestación que el H. Ayuntamiento de Tamiahua puso en marcha este martes, con la entrega de especies de alto valor ecológico a las comunidades de Balcázar, San Marcos, Poza Honda, El Brujo, La Guásima y Tantalamos. La jornada fue ejecutada por la Dirección de Fomento Agropecuario, por instrucciones de la alcaldesa Lic. María del Pilar Guzmán Medellín, con un propósito declarado: fortalecer el cuidado y la conservación del medio ambiente en el municipio.
Las plantas no son de vivero municipal ni de compra local: fueron donadas por la Secretaría de Medio Ambiente (SEDEMA). Y la lista de especies revela la ambición del programa: caoba, palo de rosa, humo, chote, cedro, ojite y ceiba. No son plantas ornamentales; son especies forestales nativas, algunas de crecimiento lento y madera preciosa, que una vez plantadas permanecerán décadas en el paisaje. La ceiba, árbol sagrado para las culturas mesoamericanas, y la caoba, una de las maderas más cotizadas del país, figuran entre las entregadas.
“Con estas acciones, el Gobierno Municipal refrenda su compromiso con la reforestación, el desarrollo sustentable y la protección de los recursos naturales, promoviendo un Tamiahua más verde y sostenible”, informó el Ayuntamiento al dar cuenta de la jornada. El mensaje apunta a un cambio de modelo: la reforestación como política pública permanente, no como evento aislado.
El acto contó con la presencia del Honorable Cuerpo Edilicio en pleno: el Síndico Único Juan Carlos Alejandre Juárez; el Regidor Primero Agustín Reyes Mendoza; la Regidora Segunda Rufina Noguera Lerma; la Regidora Tercera Mayra Yanet Santander Meza; y el Regidor Cuarto, Ing. Ricardo Cruz González. La presencia del cabildo completo no es decorativa: la reforestación en seis comunidades requiere coordinación con comisariados ejidales, autoridades comunitarias y las propias familias que recibirán y plantarán las especies.
El dato duro que sostiene la nota es el volumen: 8,690 plantas. Repartidas entre seis comunidades, el promedio supera las 1,400 plantas por comunidad. Si la sobrevivencia alcanza siquiera niveles modestos, el programa dejará miles de árboles en pie en un municipio donde la deforestación para pastizales y la pérdida de cobertura arbórea han sido históricamente una presión constante.
La estrategia de Tamiahua contrasta con las reforestaciones simbólicas. Aquí hay tres elementos que la distinguen: especies nativas (no exóticas invasoras), donación institucional de la SEDEMA (que garantiza origen y sanidad de las plantas) y distribución comunitaria (que pone el cuidado en manos de quienes habitan el territorio). La reforestación que sobrevive es la que se siembra con la gente, no sobre ella.
El contexto ambiental del norte de Veracruz le da peso adicional al programa. Las lluvias torrenciales que han golpeado a la región en los últimos días —con afectaciones documentadas en Xalapa y varios municipios— recuerdan que la cobertura forestal no es un lujo estético: es infraestructura natural. Los árboles retienen el suelo, regulan el escurrimiento y reducen el riesgo de deslaves e inundaciones en las comunidades.
Con esta jornada, la administración de María del Pilar Guzmán Medellín suma una línea de trabajo ambiental que incluye, además de la reforestación, la coordinación con programas federales y estatales. El reto ahora es el seguimiento: cuántas de esas 8,690 plantas estarán vivas dentro de un año. La reforestación se mide en sobrevivencia, no en entregas. Pero el primer paso —plantas de calidad, especies correctas y comunidades involucradas— está dado.

















