La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se puso frente al caso Amílcar Olán y trazó la línea: la Fiscalía General de la República debe investigar a cualquier persona cuando existan elementos suficientes para hacerlo, sin importar de quién se trate. La declaración llegó al ser cuestionada sobre los señalamientos de presuntos actos de corrupción contra el empresario.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria evitó hacer un llamado específico a la FGR para que abra una carpeta contra Olán y señaló que corresponde a las fiscalías determinar, con base en las pruebas disponibles, si existen elementos para iniciar un proceso.
“Si la fiscalía tiene suficientes elementos para cualquier persona, cualquiera, no importa de dónde sea, para abrir una carpeta de investigación, que lo haga, y si hay suficientes elementos en la investigación, que solicite a un juez lo que corresponda”, declaró.
Ante la pregunta directa sobre si ella haría un llamado a la Fiscalía para investigar a Olán, Sheinbaum respondió: “No, que la fiscalía actúe como debe actuar siempre”.
La presidenta fue cuestionada luego de que se difundieran imágenes en las que presuntamente aparece Amílcar Olán viviendo en Suiza. De acuerdo con el reporte referido durante la conferencia, al ser abordado por un reportero, Olán habría evitado responder preguntas, amenazado con llamar a la policía e intentado quitarle el dispositivo con el que estaba siendo grabado.
Olán ha sido señalado públicamente de presuntamente participar en una red de tráfico de influencias y de haber obtenido contratos millonarios con el Gobierno federal. Estas acusaciones han sido objeto de señalamientos públicos, por lo que cualquier responsabilidad deberá ser determinada por las autoridades correspondientes.
El empresario también ha sido identificado públicamente como cercano a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Sheinbaum insistió en que, si las fiscalías cuentan con elementos suficientes, deben proceder conforme a sus atribuciones y, en su caso, solicitar ante un juez las medidas que correspondan.
El caso Olán se ha convertido en uno de los focos de tensión en la discusión pública sobre corrupción y tráfico de influencias. Los señalamientos incluyen presuntos contratos millonarios con el Gobierno federal y la exhibición del empresario en Suiza, donde habría confrontado al reportero que lo grababa.
La posición de la presidenta busca mantener el caso en el terreno institucional: ni una orden desde Palacio ni una exoneración anticipada. Si hay elementos, que la FGR actúe; si no los hay, que no actúe. La pelota quedó en la cancha de la fiscalía, que deberá determinar si los señalamientos públicos se traducen en una carpeta de investigación formal.
Mientras tanto, las imágenes de Olán en Suiza y su reacción ante el reportero siguen circulando en la conversación pública, alimentando la presión sobre las autoridades para que el caso no quede solo en señalamientos mediáticos.



