El Senado de la República aprobó en lo general la miscelánea fiscal del Paquete Económico 2027, impulsada por Morena, en una sesión que se prolongó por poco más de cuatro horas la noche del martes 27 de octubre.
La mayoría oficialista respaldó las modificaciones fiscales. La discusión, sin embargo, dejó un cambio pendiente: la incorporación de una reserva para otorgar excepciones a los límites de deducciones para los sectores automotriz y gasolinero obligará a devolver la Ley de Ingresos a la Cámara de Diputados, que deberá revisar y votar los cambios.
La reserva busca establecer incentivos fiscales para la industria automotriz, que enfrenta un entorno comercial adverso por la aplicación de aranceles, así como para las empresas dedicadas a la venta de gasolina y diésel.
Uno de los puntos centrales del debate fue el endeudamiento público. Legisladores de oposición advirtieron que el Gobierno federal contempla contratar financiamiento adicional por alrededor de 1.7 billones de pesos para cubrir la diferencia entre los ingresos y los gastos previstos para 2027.
La senadora del PAN, Guadalupe Murguía, cuestionó que parte de esos recursos se destine al costo financiero de la deuda, es decir, al pago de intereses de créditos anteriores. Señaló que el monto previsto para inversión física productiva sería de 1.02 billones de pesos y sostuvo que la deuda debería destinarse principalmente a obras y servicios públicos.
Durante el debate, la bancada panista colocó cartulinas en sus escaños con mensajes sobre el crecimiento de la deuda pública. En respuesta, el senador de Morena, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, rechazó las críticas y acusó a sus opositores de difundir información que, afirmó, busca confundir a la población.
Por su parte, la senadora de Movimiento Ciudadano, Alejandra Barrales, consideró que la propuesta fiscal representa una mayor carga para quienes ya cumplen con sus obligaciones tributarias, en lugar de establecer un esquema que distribuya de manera más equitativa las contribuciones.
Otro tema debatido fue el aumento al Derecho de No Residente, el pago que hacen los turistas extranjeros al ingresar a México. La propuesta contempla elevarlo de 983 a mil 158 pesos, una medida que generó preocupación por sus posibles efectos en el sector turístico de Quintana Roo.
La senadora panista Mayuli Latifa utilizó sargazo durante su intervención para llamar la atención sobre los desafíos que enfrenta esa entidad. En tanto, el senador del Partido Verde, Jorge Carlos Ramírez Marín, pidió que el cobro se mantuviera sin modificaciones.
Con la reserva incorporada al dictamen, la discusión legislativa deberá continuar en la Cámara de Diputados, que tendrá que analizar los cambios antes de que concluya el proceso de aprobación de la Ley de Ingresos para 2027. Falta por confirmar el calendario exacto en que la Cámara baja votará el dictamen devuelto.



