Por qué Lionel Scaloni es el Julio Chávez de la publicidad



Qué bien actúa Lionel Scaloni últimamente. Confiado, versátil. Un tipo que se debe mirar al espejo y guiñar un ojo. Kilómetros de cámara y el don de implantar un nacionalismo que dan ganas de recuperar la soberanía. El Julio Chávez de la publicidad.
Lionel Scaloni hace todo bien porque en su apellido hay peldaños. Cada escalón de Scaloni es un paso adelante. Las preguntas se nos vienen en encima: ¿ganará mal en la Selección? ¿Su pericia actoral será un reclamo salarial encubierto?
Nunca hubo un DT tan buscado. No se recuerdan comerciales de otros campeones del mundo. Ni Menotti ni Bilardo. ¿Scaloni será más buscado o está mejor dispuesto que Messi?
¿Lo viste en la publicidad de Shell? Verdaderas dotes actorales. Claro, ya son dos mundiales encima y una decena de comerciales sobre sus espaldas. En realidad, todos los campeones del mundo actúan cada vez mejor. Sin embargo Nico Otamendi brilla por su ausencia.
La campaña de la petrolera con Mirtha y el DT la estamos viendo en cadena. Y hay que decirlo: Scaloni actúa mejor. Hasta ahora viene protagonizando una decena larga de campañas de distintas cosas: bebidas espirituosas, líneas aéreas, entidades bancarias. El encasillamiento es una pesadilla para muchas estrellas de Hollywood. Él no la percibe ni la padece.
Aerolíneas Argentinas (2023, con el cuerpo técnico), Banco Macro (varios, incluyendo a Pablo Aimar en el papel de “Robin”), Gancia un par de veces -la última, desopilante-, la mencionada de Shell con Mirtha, Coca-Cola (“Vamos a defenderla”). Lo llamaron para aparecer ofreciendo 400 de jamón y queso en El Rincón del Fiambre.
Se ha llegado a sospechar que habría renovado su contrato con la selección para hacer avisos en todas aquellas marcas que todavía no lo contrataron. El rey de la tanda tiene carisma y no descansa.
No debería extrañar la capacidad histriónica en los futbolistas. Desde el recordado “No me pidan que cabecee”, hace 30 años, cuando Fútbol de Primera incorporó más cámaras para sus compactos y publicitó la novedad con una spot, las cosas cambiaron. espectáculo. Ese aviso es de 1993. Quiere decir que Alexis Mac Allister -un Pablito Codevila en la campaña de McDonald’s– todavía no había nacido.
El caso Julián Alvarez es interesante también desde otro ángulo. Un campeón del mundo que puede ser ídolo pese a no tener tatuajes ni escuchar a Duki. ¿Le harán bullying? ¿Podrá sentarse en la misma mesa que Messi y De Paul?
Scaloni tiene tiempo. Es lo que te permite no estar en el “día a día” de un entrenador como el de Deportivo Riestra. Masculino, elegante, pulido, astuto. Mientras el hombre se perfila como prócer de algún billete, ya debe estar pensando en su futuro. Si en el primer aviso de Gancia demostraba ser una especie de James Bond -en la línea de Roger Moore-, en esta secuela se disfraza para mezclarse entre los hinchas en un bar.
Se lo ve cada vez mejor, más natural, más relajado, distendido. La pantalla lo ama. Dicen que como futbolista tenía una personalidad desinhibida, pero en el perfil de DT de la Selección eso no se notaba.
La nueva del aperitivo es su mejor actuación, sin dudas. Adrián Suar lo hubiera metido en Gasoleros. Estamos hablando de gente especial, gente que se corta el pelo todas las semanas. Hasta Messi parece normal cuando actúa. En la última de YPF, el genio tiene tan asumida su fama –otra vez con el secanuca de De Paul–, que hasta se permite que le digan “enano”.
El nuevo aviso de McDonald’s con Alexis Mac Allister, Julián Alvarez y Enzo Fernández tiene aura y mensaje subliminal. No es poco. Además, para el bien común, el cierre es con la aparición metafísica (y subliminal) de Mostaza Merlo.
El Scaloni actor había irrumpido en el spot de Aerolíneas Argentinas. “La seguridad es lo más importante, sobre todo cuando tenés que tomar las decisiones en un segundo”. Para los especialistas, en él se reconocen una transmisión de lógicos valores relacionados con sacrificio, trabajo en equipo, liderazgo y esperanza.
A fines del año pasado, Scaloni sorprendió al participar de un corto para anunciar la llegada de una nueva serie a la plataforma Netflix (Rebel Moon), en el que también dejó guiños a la Scaloneta.
Pero para rastrear los verdaderos orígenes de su principal actividad paralela, hay que remontarse a un archivo de 1997, cuando participó junto a Aimar, Riquelme, Diego Placente, Beto Alonso, Hugo Gatti y Ricardo Bochini de una publicidad del Gran DT.



