La doctora Rubí, del Hospital de Oncología del Centro Médico Nacional Siglo XXI, denunció que la espera para recibir tratamiento oncológico llegó a ser de un año y hoy puede alcanzar seis meses. Advirtió que un servicio subrogado que aliviaba la saturación fue suspendido.
Pacientes con cáncer esperan hasta seis meses para recibir tratamiento en el Hospital de Oncología del Centro Médico Nacional Siglo XXI del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en la Ciudad de México. La denuncia la hizo la doctora Rubí, quien alertó sobre las condiciones en las que trabaja el personal médico y las dificultades que enfrentan los enfermos para acceder a la atención oncológica.
La médica habló durante la movilización del martes. Sus declaraciones se difundieron en redes sociales y llegaron con una frase que resume su temor: “Espero que no me corran”. La dijo al referirse a las condiciones del hospital donde trabaja.
Explicó que la espera para recibir tratamiento llegó a ser de hasta un año y que actualmente puede alcanzar los seis meses. Advirtió que estos retrasos representan una preocupación para las personas que necesitan atención contra el cáncer, una enfermedad cuyo tratamiento requiere seguimiento médico oportuno.
El Hospital de Oncología del Centro Médico Nacional Siglo XXI recibe pacientes de entidades como Chiapas, Guerrero y Morelos. Esa demanda de otros estados incrementa la presión sobre sus servicios especializados y alarga las listas de espera.
Rubí señaló que un servicio subrogado, que contribuía a disminuir la saturación, fue suspendido. Según su denuncia, esta situación complica la atención de los pacientes y prolonga la espera para acceder al tratamiento. No precisó la fecha de la suspensión ni la autoridad que la ordenó.
La médica resumió la urgencia del problema con una frase: “El cáncer no es algo que pueda esperar”. La frase apunta al punto central de su denuncia: en oncología, cada mes de espera cambia el pronóstico del paciente.
El Hospital de Oncología del Centro Médico Nacional Siglo XXI es una unidad médica de alta especialidad ubicada en la alcaldía Cuauhtémoc, en la Ciudad de México. El IMSS lo identifica como un centro de referencia para la atención de distintos tipos de cáncer y la formación de especialistas.
La denuncia de la doctora Rubí dejó al descubierto la capacidad de respuesta del sistema público de salud ante la demanda de tratamientos oncológicos y las dificultades que enfrentan quienes requieren atención especializada. El hospital atiende a pacientes de varios estados, y su saturación se refleja en los tiempos que describió la médica.
Falta una respuesta institucional. Se espera que el IMSS confirme la causa de la suspensión del servicio subrogado y precise el alcance de las demoras denunciadas. Mientras eso no ocurra, la versión disponible es la de la doctora: seis meses de espera, un servicio de apoyo suspendido y pacientes que llegan de Chiapas, Guerrero y Morelos a un hospital que no alcanza a atenderlos a tiempo.


