
A menos de un mes de iniciar la Copa del Mundo FIFA 2026, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a través de su Cátedra Extraordinaria sobre Trata de Personas, emitió un llamado de alerta para advertir que la magnitud de este evento masivo no debe opacar los graves riesgos sociales que conlleva.
Bajo la consigna “No es un juego”, la institución señala que, si bien la narrativa predominante se ha centrado en la derrama económica, se ha omitido que espectáculos de esta escala intensifican diversas formas de explotación y violencia, entre las que destaca la trata de personas.
El Dr. Mario Luis Fuentes Alcalá, subraya en el comunicado que la acción del Estado mexicano no puede limitarse exclusivamente a garantizar la seguridad dentro de los estadios o a la vigilancia convencional, y resulta indispensable reconocer que el entorno del Mundial activará dinámicas que profundizan la vulnerabilidad de la población, tales como un incremento explosivo en el consumo de alcohol y otras sustancias asociado a conductas violentas, así como un mayor riesgo de explotación sexual, laboral y trabajo infantil.
Asimismo, la UNAM advierte sobre un posible repunte en la violencia de género y la expansión de riesgos digitales vinculados a la captación y el grooming.
Ante este panorama, la máxima casa de estudios considera urgente que el gobierno federal y las autoridades locales destinen el máximo de recursos para desplegar estrategias de prevención y respuesta inmediata.
Entre las medidas prioritarias se encuentra garantizar que la ciudadanía cuente con información clara para identificar riesgos y establecer mecanismos de detección temprana en espacios de alta movilidad como aeropuertos, terminales de autobuses y plataformas digitales. Además, se hace un llamado a supervisar estrictamente el cumplimiento normativo en hoteles, bares y servicios de transporte, reconociendo siempre las limitaciones institucionales actuales para proteger a las poblaciones más fracturadas, incluyendo a personas migrantes, indígenas y trabajadores precarizados.
Finalmente, anunció su adhesión al esfuerzo de organizaciones civiles y de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito mediante la campaña ‘It’s a Penalty’, la cual busca alertar sobre estas violencias a partir del próximo 19 de mayo. El mensaje de la universidad es contundente al afirmar que una celebración no puede considerarse exitosa si deriva en abuso o si pone en riesgo la integridad de los sectores más vulnerables, recordando que el espectáculo deja de ser un juego en el momento en que se vulneran los derechos de niñas, niños y adolescentes.





