Mundial 2026: ¿Un espejismo de seguridad?

El Mundial de Fútbol 2026 parece haber tenido un impacto significativo en la estadística oficial de inseguridad en México. Según los datos, entre el 11 de junio y el 5 de julio de 2026, los homicidios dolosos cayeron un 33.5 por ciento a nivel nacional en comparación con el mismo período de 2025. En las sedes del Mundial, como la Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León, los homicidios en junio disminuyeron en conjunto un 31 por ciento.
La Ciudad de México, en particular, cerró julio con la cifra de homicidios dolosos más baja en 12 años, con 63 carpetas de investigación, lo que representa una reducción del 63 por ciento en delitos de alto impacto en comparación con 2019. Sin embargo, es importante considerar que esta disminución puede ser atribuida en parte al despliegue extraordinario de policías y operativos durante el Mundial, lo que reduce temporalmente el delito violento, pero no necesariamente sus causas estructurales.
La comparación de julio de 2026 con 2019 para obtener una reducción del 63 por ciento en delitos de alto impacto puede ser vista como una elección política más que técnica, ya que 2019 fue un punto de partida deliberadamente favorable. En comparación con 2025, la reducción fue de apenas un 8 por ciento. Además, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reportó un incremento del 260 por ciento en extorsión en la capital en 2025 respecto a 2024, y un alza del 13 por ciento en secuestros denunciados, cifras que no aparecieron en el informe de julio.
La validación del INEGI invocada corresponde a actas de defunción, no a carpetas de investigación, lo que sugiere metodologías distintas que pueden arrojar resultados diferentes. La falta de un tablero único, auditable y desagregado por colonia que permita a cualquier especialista verificar la cifra oficial es un tema pendiente. En resumen, aunque los datos sugieren una disminución en la inseguridad durante el Mundial, es importante considerar el contexto y las metodologías utilizadas para evitar una interpretación sesgada de la realidad.






