Morena entre reproches y castigos: el historial de figuras que han ofendido

La Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) del partido Morena decidió suspender de forma provisional los derechos políticos de las diputadas poblanas Nayeli Salvatori y Graciela Palomares. La medida responde a los comentarios que ambas emitieron en un podcast durante el mes de julio, donde se refirieron a las personas de la tercera edad con expresiones como “huelen a baúl, a baúl del recuerdo” y afirmaron que su piel es “suavecita” porque “ya se están pudriendo”. La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) también repudió dichos señalamientos.
Este tipo de controversias no son aisladas en la colectividad. En septiembre de 2024, el entonces diputado tamaulipeco Alejandro Ruiz Nava propuso crear un instituto para proteger a los hombres de las “microviolencias” femeninas. Como ejemplos, mencionó que una mujer levante la voz, no prepare el lunch a su pareja o se niegue a tener relaciones íntimas por dolor de cabeza. La dirigencia nacional morenista terminó por expulsarlo de sus filas, mientras que el Instituto Nacional Electoral (INE) rechazó sus palabras y pidió al Congreso de Tamaulipas capacitación en violencia de género.
En marzo de 2026, el legislador local Fernando Alférez Barbosa, de Aguascalientes, protagonizó otro incidente. Durante una votación para hacer obligatorios los lactarios en universidades, aseguró que “también los hombres tienen leche”. La ciudadanía en redes lo tildó de insensible y vulgar, aunque su partido mantuvo silencio al respecto.
El catálogo de declaraciones incómodas incluye a Veracruz. En 2019, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, quien fungía como delegado de programas federales en la entidad, causó indignación al señalar que los infantes podían ser cuidados por “Yalitzas”.








