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México llegó a una ‘narcocracia’ tras la conquista criminal del Estado: Anabel Hernández

La periodista de investigación Anabel Hernández explicó que su nuevo libro, Narcocracia, reconstruye a partir del testimonio de Sergio Villarreal Barragán, alias “El Grande”, la estrategia mediante la cual los grupos criminales no sólo recurrieron a la violencia para expandirse, sino que buscaron conquistar instituciones y funcionarios públicos de alto nivel.

Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, la periodista relató que comenzó a tener contacto con Villarreal Barragán a finales de 2023 y que fue en 2024 cuando el exintegrante del cártel de Sinaloa aceptó concederle una serie de entrevistas.

“Es un libro que me costó mucho trabajo escribir”, señaló al explicar el proceso de elaboración de la investigación, en la que entrevistó durante varias sesiones a quien describió como un hombre que llegó a comandar uno de los “ejércitos más letales” del país al servicio de la organización criminal conocida como la Federación.

Hernández explicó que Villarreal Barragán participó en la estructura encabezada por Ismael “El Mayo” Zambada, Joaquín “El Chapo” Guzmán, Arturo Beltrán Leyva, Ignacio “Nacho” Coronel y Juan José Esparragoza Moreno, entre otros.

“Estamos hablando realmente del general que comandó un ejército mortal, que fue conquistando, pedazo por pedazo, en una estrategia militar perfectamente, narcomilitar, una estrategia perfectamente planificada, donde lograron llegar hasta donde hoy estamos”, afirmó.

Según la periodista, la situación actual de violencia y criminalidad en México es consecuencia de ese proceso, en el que los grupos delictivos pudieron avanzar mediante el uso de la violencia, pero también a través de la penetración del Estado.

“Los narcos mexicanos pudieron conquistar nuestro país, no sólo gracias a la violencia, sino a través de la conquista del Estado mexicano, instituciones, funcionarios públicos del más alto nivel”, sostuvo.

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Hernández relató que las conversaciones con Villarreal Barragán se realizaron durante más de un mes, dividido en dos periodos de aproximadamente 15 días cada uno. Las sesiones se llevaron a cabo en una habitación de hotel en Estados Unidos y, de acuerdo con la periodista, fueron particularmente difíciles por la naturaleza de los testimonios.

“Realmente eran momentos muy difíciles, es confrontarte realmente con una parte muy oscura del país”, dijo.

La periodista explicó que las entrevistas con Villarreal Barragán le permitieron aproximarse de manera distinta a la estructura mental de un personaje con ese nivel de poder dentro de una organización criminal en el país.

“Es la primera vez a lo largo de 20 años que llevo investigando al crimen organizado, que realmente, a través de estas semanas de entrevistas, de sesiones con Sergio Villarreal, puedo decir que pude realmente penetrar en la mente de un hombre de este nivel de poder criminal en México”, afirmó.

El libro, detalló, está construido a partir de distintas capas: la corrupción, la estrategia criminal basada en la violencia y la conformación de estructuras armadas con entrenamiento, campos de preparación y armamento.

Hernández señaló que parte de ese armamento habría llegado desde Perú y sostuvo que, de acuerdo con el testimonio abordado en su investigación, existió un acuerdo entre el Cártel de Sinaloa y el entonces presidente peruano Alan García para obtener armas que el gobierno de ese país adquiría en China.

“Mucho del armamento que provocó miles de muertes en México, entre 2000, estamos hablando 2004 y 2010, vino del gobierno de Perú, a cambio de millones y millones de dólares que se pagaron a un presidente de esa nación”, afirmó.

Foto: Archivo Cuartoscuro

La relación entre “El Grande” y Arturo Beltrán Leyva

Otra de las partes centrales del libro, explicó Hernández, busca explorar qué mantiene unidas a las organizaciones criminales más allá del dinero y la búsqueda de poder. “¿Qué hay en la mente de estas personas? ¿Cuál es la amalgama que los mantiene unidos?”, planteó.

A partir de las conversaciones con Villarreal Barragán, la periodista abordó la relación que éste mantuvo con Arturo Beltrán Leyva, a quien llegó a considerar una figura paterna.

Relató que confrontó a Villarreal Barragán sobre esa relación, debido a que éste tenía un padre que no estaba involucrado en actividades criminales. La respuesta del exintegrante del Cártel de Sinaloa, según la periodista, fue que el grupo criminal terminó sustituyendo a su propia familia.

“Cuando yo decido tomar el camino del mal, cuando yo decido torcer mi camino y tomar el camino del crimen organizado, el cártel se volvió mi familia. Yo ya no tenía contacto con mi familia, el cártel se convierte en mi familia”, le dijo Villarreal Barragán, de acuerdo con Hernández. “Y Arturo se convierte en mi padre, y yo hubiera hecho cualquier cosa por él”, agregó.

La relación generó momentos de confrontación durante las entrevistas. Hernández contó que hubo ocasiones en las que llegó a pensar que Villarreal Barragán no regresaría a la siguiente sesión. “Yo creía, pensaba, este cuate no va a regresar mañana, no va a regresar”, relató. Sin embargo, aseguró que siempre volvió a las entrevistas.

En una de esas conversaciones, la periodista incluso le manifestó directamente que tenía miedo por encontrarse frente a él después de escuchar los relatos sobre sus actividades criminales. Villarreal Barragán, según Hernández, respondió que su intención era contar la verdad y que no buscaba maquillar los hechos.

“Yo fui eso, no lo soy más. Yo fui eso y yo lo que quiero que la gente en México sepa es por qué estamos como estamos hoy”, recordó la periodista que le dijo. Subrayó que la entrevista no busca presentar una imagen favorable de Villarreal Barragán ni justificar sus actos.

“Es una entrevista que yo le hago con la intención de hacerle las preguntas, que cualquier ciudadano querría hacerle, que cualquier periodista querría hacerle, que cualquier madre de un desaparecido quisiera hacerle”, explicó.

El papel de “El Grande” como testigo colaborador

Anabel Hernández también defendió la relevancia periodística del testimonio de Villarreal Barragán, quien colaboró con las autoridades estadounidenses después de ser procesado por delitos relacionados con el crimen organizado.

Ante los cuestionamientos sobre si un personaje como “El Grande” puede ser considerado un testigo confiable debido a los beneficios judiciales que recibe por su colaboración, la periodista explicó que los testimonios de integrantes de organizaciones criminales deben ser corroborados por las autoridades.

“Para saber realmente cómo es el mecanismo criminal, tienes que escuchar a estos personajes”, sostuvo.

La periodista mencionó los casos de Villarreal Barragán y de Ovidio Guzmán López y Joaquín Guzmán López como ejemplos de personas cuya información puede ser utilizada para abrir investigaciones contra otros integrantes de grupos criminales y contra políticos mexicanos.

Sin embargo, puntualizó que las autoridades estadounidenses no aceptan automáticamente como verdaderas las declaraciones de quienes colaboran con la justicia. “Lo que hace el gobierno de Estados Unidos, agencias como el FBI, la DEA, bajo la supervisión de un fiscal, ‘ok, tú me puedes decir misa, yo, fiscalía, lo que tengo que hacer es corroborar paso por paso si lo que estás diciendo es realidad o no’”, explicó.

De acuerdo con Hernández, ese proceso de corroboración permitió que Villarreal Barragán se convirtiera en un testigo relevante para el gobierno estadounidense. “Se vuelve un testigo confiable para el gobierno de Estados Unidos y se convierte en el testigo clave que hundió a Genaro García Luna”, afirmó.

La periodista señaló que se trata de un mecanismo utilizado históricamente en investigaciones contra organizaciones criminales en Estados Unidos y en otros países.

También comparó el caso de Villarreal Barragán con el de Vicente Zambada Niebla, hijo de Ismael “El Mayo” Zambada, debido al nivel de colaboración que ambos prestaron a las autoridades estadounidenses.

“Por su nivel de criminalidad, por su nivel de participación en una serie de crímenes que se cometieron en México, incluyendo el tráfico de droga a Estados Unidos, y por su colaboración, digamos, a ambos les correspondía cadena perpetua”, señaló.

De acuerdo con la periodista, sin embargo, el nivel y la certeza de la información proporcionada por ambos contribuyeron a que recibieran importantes reducciones en sus sentencias.

“El nivel de colaboración de los dos fue de tal nivel y de tal certeza que ayudó a condenar a diferentes personas que los dos recibieron un trato, diría yo, de manera igualitaria en el sentido de, pues sí, se les redujo en una enorme parte la sentencia”, explicó.

Hernández planteó que el caso abre otra interrogante: si personas que participaron en estructuras criminales pueden realmente reintegrarse a la sociedad después de cumplir sus condenas. “¿Pueden realmente reinsertarse? ¿Pueden realmente reconciliarse con la sociedad?”, cuestionó.

En el caso particular de Villarreal Barragán, señaló que todavía existen restricciones que le impiden hablar públicamente sobre determinados aspectos de su colaboración con las autoridades estadounidenses.

“Él decide exponerse de esta manera, que es una manera que creo que cualquiera que lea el libro podrá entender, es una manera en que él mismo está arriesgando su propia vida, porque hay secretos que no se conocían, que hoy se conocen, e imagino que le acarreará muchísimos enemigos”, aseguró.

La reunión con AMLO

Anabel Hernández afirmó que, de acuerdo con el testimonio de “El Grande”, Andrés Manuel López Obrador se reunió con integrantes del cártel de Sinaloa en un motel de paso durante la campaña presidencial de 2006, donde habría recibido dinero y establecido un compromiso con la organización criminal.

Relató que “El Grande” describió un encuentro en una ciudad fronteriza al que López Obrador acudió acompañado de Audomaro Martínez Zapata, mientras que el narcotraficante llegó junto con Francisco León. Durante la reunión, dijo, hubo una comunicación vía radio entre Arturo Beltrán Leyva y López Obrador.

De acuerdo con Hernández, en esa comunicación López Obrador agradeció el dinero que acababan de entregarle y dijo: “Vamos a tener una muy buena amistad”.

La periodista señaló que posteriormente “El Grande” quedó sorprendido al ver que López Obrador consiguió llegar a la Presidencia en 2018 y, según su testimonio, comenzó a cumplir los compromisos que había asumido. “Me sorprendió. Pero lo que más me sorprendió es cómo comenzó a cumplir todo lo que nos había prometido”, relató Hernández al citar lo que le habría dicho Villarreal.

La periodista sostuvo que esa relación explicaría, desde su perspectiva, la política de seguridad aplicada durante el sexenio de López Obrador: “La idea de los abrazos y no balazos nace en ese motel”.

Dijo  que “El Grande” había realizado estos señalamientos desde 2010, cuando declaró ante autoridades mexicanas durante el gobierno de Felipe Calderón. También afirmó que posteriormente habló sobre López Obrador ante autoridades estadounidenses. “Es una versión que ‘El Grande’ dijo desde el 2010, no es una cosa que de pronto esté diciendo hoy”, señaló.

A estos testimonios, agregó, se sumaría una investigación realizada por autoridades estadounidenses entre 2010 y 2011 sobre el presunto financiamiento ilegal del cártel de Sinaloa a la campaña presidencial de López Obrador en 2006. “¿Existe investigación formal?”, cuestionó la periodista Carmen Aristegui. “Absolutamente, incluso hay un documento”, respondió Hernández.

Según explicó, el Departamento de Justicia de EE.UU. decidió cerrar la indagatoria a finales de 2011, cuando López Obrador anunció su intención de buscar nuevamente la Presidencia, para evitar acusaciones de intromisión en el proceso electoral mexicano.

Afirmó que actualmente existe “un proceso en marcha” en EE.UU. “contra López Obrador y familiares” del exmandatario. Precisó que no se trata únicamente de las investigaciones relacionadas con el llamado huachicol fiscal y los señalamientos en torno a ‘Andy’ López Beltrán, sino también de acusaciones realizadas por integrantes del crimen organizado.

“No solo por el tema de huachicol, que es el tema de ‘Andy’ y esto, sino por un involucramiento, dijéramos, denunciado, aún no es una cosa juzgada, pero denunciado por diferentes actores dentro del mundo criminal, dentro del Cártel de Sinaloa, que han señalado que ese financiamiento a López Obrador no sólo fue en el 2006, también fue en el 2012, también fue en el 2018″, dijo.

Agregó. “Y estamos hablando ya de una empresa criminal continuada. Por lo cual, Andrés Manuel López Obrador, hasta este momento, todavía puede ser imputado, sobre todo, si lo alargamos a su sexenio, que efectivamente hubo una protección hacia el Cártel de Sinaloa. Quien no lo quiera ver, me parece que es una miopía del tamaño del mundo que nos lleva a situaciones como la que estamos viviendo hoy”,

También consideró que el cambio en la postura de EE.UU. frente a la política mexicana está relacionado con el impacto del fentanilo. “¿Qué cambió en la ecuación que hace que el gobierno de Estados Unidos hoy tenga que actuar? Desde mi punto de vista, es el tema del fentanilo”, sostuvo, al tiempo que señaló que actualmente se evalúa en EE.UU. qué casos todavía pueden ser procesados y cuáles han prescrito.

Hernández afirmó que México atraviesa un momento crítico para su democracia y llamó a la sociedad a asumir un papel frente a la penetración del crimen organizado en las estructuras políticas. “Hoy estamos bajo el yugo de la conquista de los narcos. ¿Cómo vamos a independizarnos de esa conquista? ¿Cómo vamos a independizarnos de los narcos?”, planteó. “La solución tiene que venir de los ciudadanos”, concluyó.

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