La serie de Wanda y Maxi no representa la vuelta de la ficción a la TV, ni mucho menos: cómo fue el debut de una historia ultra corta creada para redes



La primera escena podría haber sido tranquilamente un gran gancho narrativo que marcara el deseado -y necesario- regreso de la ficción argentina a la televisión. Pero ni siquiera ese casi beso entre los dos personajes centrales alcanzó para ver en esa acción un amague a novela, como la promociona Telefe. Es que el canal, sacándole el mayor jugo posible a la ex pareja que demostró química en las cocinas de Masterchef Celebrity, diseñó una webserie pensada para devorar de un bocado en celulares: por eso a ese formato de episodios ultra cortos se lo llama “vertical”. Ahora, cuando uno pone una imagen vertical en una pantalla horizontal, como la de los televisores, algo se rompe. Y, en el caso de Triángulo amoroso, el problema no sólo es una cuestión de horizontalidad plagada de negro a los costados.
La historia, sin embargo, tiene su atractivo: poner a una de las parejas (y ex pareja) más mediáticas de los últimos años a jugar a ser “ex marido y mujer”, tentados a trabajar juntos. Según el guión, la idea del canal es que viajen al Mundial de fútbol, auspiciados por una marca. Pero mientras ambos personajes, llamados Wanda y Maxi -cambian los nombres de los roles periféricos-, negocian junto a sus respectivos abogados (figuras clave en sus vidas reales) aparece la cláusula del conflicto: se tienen que dar un beso en la boca.
Y así, con el casi beso, comenzó el primero de los 25 episodios de Triángulo amoroso, diseñada para todas las plataformas digitales de Telefe, a las que se van subiendo tandas de episodios. Por ahora hay cinco disponibles.
Hasta ahí no habría mayor problema, porque dentro del universo de series verticales no está mal: no son historias pretenciosas, ni que inviten a la reflexión o al debate posterior en una charla de oficina, ni siquiera de ascensor. Es contenido ágil para ver como de paso: no entraría en la atmósfera del ritual de ‘Che, veamos una serie juntos’ como un plan compartido.
El asunto es que Telefe decidió estrenarla este lunes en dúplex: en sus cuentas digitales y en la pantalla de aire, entre el final de Pasapalabra y el comienzo de la gala de eliminación de GH: los nombres de los protagonistas y el armado en grilla a caballito de dos platos fuertes le dio muy buenos réditos, porque la mini serie (separado y por llamarla de alguna manera) promedió, según Kantar Ibope Media, 13 puntos y fue lo segundo más visto del día, detrás de Gran hermano.
Ahora, ¿es posible promediar la medición minuto a minuto cuando lo medido dura exactamente 1 minuto y 24 segundos? Anunciada para las 22.14, en realidad comenzó a las 22.31 y a las 22.32 ya estaba sonando la cortina musical de Gran hermano.
En esos 84 segundos, hubo tiempo para que, de aquel supuesto beso, el relato retrocediera tres semanas para encontrar a Wanda acompañada por su abogada (Georgina Barbarossa) frente a Maxi y su letrado (Pachu Peña). Había escenario de mediación legal, de ‘Te doy, me das, te saco, me lo quedo, es mío, no es tuyo, no es nuestro’, por lo que tantas veces deben haber pasado en sus propias vidas (se separaron en 2013, tras cinco años de matrimonio y son padres de tres hijos). Y esa familiaridad con lo negociable los volvía naturales. Y hasta creíbles.
El gran problema de plantar la serie en la pantalla de aire terminaron siendo esas dos murallas negras de los costados, obligadas por la verticalidad original. Uno ve mil de esas imágenes en redes, pero presentado en el prime time del canal líder daba más a desprolijidad que a culto a la ficción.
También le restó la incorporación de publicidad (sí, en medio de ese minuto y 24 segundos) con placas de auspiciantes. Si alguno de lo que integró ese lote de 13 puntos (algo así como 1.300.000 personas) se quedó con ganas de más podía seguir la historia en las plataformas digitales, donde ya había a la medianoche cuatro disponibles (este martes subió el quinto) y empezaban a aparecer otros personajes, como “La china”, que no Eugenia Suárez sino la actriz Débora Nishimoto, la pareja de Esteban Lamothe que saltó a la fama con su papel en Envidiosa.
También aparece Clara Kovacic en la piel de Daniela Christiansson, la modelo sueca que es la actual mujer de Maxi.
Para los seguidores del Wandagate, Triángulo amoroso (que este martes emitirá el segundo por Telefe) es un petit four dulce que invita a saborear el lado B de dos ex que supieron reencontrarse. Tanto, que, además de esto y de los pasos de comedia que hacían en Masterchef Celebrity como conductora y participante, también protagonizan el aviso de Geniol Flex, que dura 31 segundos… Y en cualquier momento, a este ritmo, puede convertirse en spin-off.



