La entrada criminal que pudo costarle caro a Mateo Chávez


El mexicano Mateo Chávez vivió una noche de contrastes en el triunfo del AZ Almaar. Jugó los 90 minutos, sí, pero también estuvo a punto de marcharse en camilla. A los 67 minutos, cuando el partido ya estaba cuesta arriba para el rival, un defensor llegó con los tapones por delante y le enterró los tacos en el tobillo.
La jugada fue fea. Muy fea. Tanto que el silbante no dudó en sacar la roja directa. Chávez quedó retorciéndose en el césped, con el gesto de dolor marcado en el rostro y la afición local conteniendo la respiración. Por fortuna, el mexicano logró levantarse por su propio pie y, entre aplausos y gritos de aliento, continuó en la cancha hasta el silbatazo final.
Pero el susto quedó. Porque esa entrada no fue una disputa de balón, fue una intención de romperle la pierna. El AZ Almaar celebra la victoria, pero Mateo se lleva un recordatorio de lo peligroso que es este deporte cuando alguien decide jugar sucio.



