Jalisco | Madre denunciará a autoridades por entregarle restos de otras personas

Por Karina Cancino
La madre de Pablo Joaquín Gómez Orozco anunció que presentará una denuncia contra autoridades de Jalisco por presuntas irregularidades en el manejo de restos humanos de su hijo, luego de que la Fiscalía General de la República (FGR) confirmara su identidad mediante pruebas genéticas y se detectara le entregaron restos mezclados.
Alejandrina Fabiola Orozco Romano explicó a Aristegui Noticias que el martes, el resultado pericial de la FGR confirmó con una coincidencia de 99.9% el ADN de su hijo, obtenido a partir de material odontológico recuperado del cráneo analizado, tras una serie de revisiones que buscaban esclarecer las inconsistencias respecto a otras piezas.
A mediados de septiembre de 2025, la mujer fue notificada sobre el hallazgo de los restos de su hijo en el Servicio Médico Forense del municipio de Lagos de Moreno, Jalisco, donde permanecía desde el 14 de abril de 2023, a pesar de que durante más de dos años negaron que los restos de Pablo estuvieran en ese lugar.
El caso inició el 30 de marzo de 2023, cuando Pablo Joaquín, de entonces 17 años desapareció en Tepic, Nayarit, luego de salir de su domicilio para buscar trabajo temporal.
Días después logró enviar mensajes de auxilio a su madre, en los que advertía que había sido víctima de reclutamiento forzado y que se encontraba en manos de un grupo criminal.
Su madre señaló que las irregularidades surgieron desde cuando autoridades de la Fiscalía de Nayarit le impidieron denunciar su desaparición en las primeras horas; luego, los registros de telefonía y rastreo de ubicación lo situaron en distintos puntos de Jalisco, Zacatecas y Aguascalientes, pero todas las autoridades le negaron búsqueda e investigación.
La madre buscadora afirmó que desde el inicio del caso ha entregado información a las autoridades sobre presuntos responsables, posibles rutas de traslado y personas vinculadas a la desaparición de Pablo, quien pudo haber estado reclutado en el rancho Izaguirre de Teuchitlán, Jalisco.
Sin embargo, Alejandrina dijo que estos datos no han sido plenamente incorporados al avance de las investigaciones, que recordó, continúan dependiendo en gran medida del trabajo de las propias familias buscadoras como la suya.
Cabe recordar que en noviembre de 2025, la FGR citó a la madre en la Ciudad de México para la entrega del cuerpo, luego de que solicitara que la instancia federal verificara los restos.
La familia viajó desde Nayarit acompañada de una funeraria con la expectativa de recibirlo; sin embargo, durante la diligencia se informó que la mandíbula enviada por autoridades de Jalisco no correspondía a Pablo y que existían fragmentos óseos pertenecientes a otras personas localizadas en el mismo contexto.
A partir de esa revisión, periciales federales ordenaron nuevos análisis para separar e identificar los fragmentos debido a inconsistencias en la integración de los restos.
En ese proceso, la familia fue informada de que no se trataba únicamente de dos cuerpos adicionales como se había señalado inicialmente, sino de al menos un tercer conjunto de restos asociados al mismo hallazgo, lo que evidenció una mayor complejidad en el manejo forense del caso.
La madre buscadora cuestionó que estas pruebas no se hubieran realizado desde el inicio del proceso, lo que prolongó la incertidumbre familiar.
¿Por qué no se hizo desde un principio? ¿Por qué esperar a que volviéramos a pasar por todo esto?, tanto dolor.
Orozco Romano señaló que aún están en espera de los dictámenes completos y de la información solicitada a autoridades de Jalisco, la cual, dijo, no ha sido entregada en su totalidad a la FGR pese a los requerimientos oficiales.
Ante ello, reiteró que no aceptará la entrega definitiva de los restos hasta contar con certeza científica plena y hasta que se realicen todos los análisis pendientes sobre los fragmentos asociados al caso.
Yo quiero estar segura que lo que me están entregando es a mi hijo.
La madre advirtió que exigirá que sean investigadas estas fallas, ya que existen otros restos identificados genéticamente junto con los de su hijo que no han sido entregados a sus familias, lo que consideró, abona a parte la crisis de identificación y restitución de personas desaparecidas en todo el país.
El caso de Pablo Joaquín ha sido acompañado por colectivos de búsqueda y organizaciones de derechos humanos debido a las presuntas omisiones desde su desaparición, incluida la falta inicial de recepción de la denuncia, la fragmentación de las investigaciones entre entidades y la limitada actuación institucional en distintas etapas del proceso.
La familia no tiene fecha para el regreso de Pablo a casa y continúa a la espera de la conclusión de los peritajes restantes para avanzar hacia una eventual entrega de restos bajo protocolos de dignidad, acompañamiento institucional y certeza científica que exigen.
Que me entreguen a mi hijo como debe ser, completo y con dignidad.






