Hugo Aguilar: “Sin la reforma yo no estaría aquí”

El titular de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Hugo Aguilar, desmiente cualquier vínculo subordinado con el expresidente Andrés Manuel López Obrador o la mandataria Claudia Sheinbaum. En su primera charla con un medio internacional tras casi un año en el cargo, el jurista de 53 años subraya que su llegada al máximo tribunal se debe exclusivamente a la transformación legal impulsada por la izquierda gobernante.
Originario de San Agustín Tlacotepec, una localidad mixteca en Oaxaca, Aguilar se convirtió en el candidato más respaldado durante los comicios judiciales del año pasado. Dicho proceso convirtió a México en la única nación del planeta que escoge a la totalidad de sus jueces mediante el sufragio ciudadano. Con su llegada, un representante indígena asume la presidencia de la Corte después de 168 años; el antecedente histórico era Benito Juárez, considerado forjador del Estado mexicano actual.
El ministro admite que la transformación legal requiere de un periodo prolongado y reconoce que no vivirá la totalidad de los ajustes necesarios para sanear al Poder Judicial, históricamente cuestionado por corrupción e impunidad. Pese a las advertencias de la oposición y especialistas sobre una supuesta politización de la justicia, el oaxaqueño garantiza que la Corte no emitirá fallos sin fundamentos legales ni abandonará la Constitución, descartando de plano cualquier pérdida de certeza jurídica.
Aguilar enfrenta cotidianamente señalamientos discriminatorios enfocados en su vestimenta, calzado o peinado. El jurista, quien viste guayabera blanca con bordados tradicionales, afirma que los ataques hacia su persona no se centran en lo jurídico, sino en sus raíces étnicas. Ante las acusaciones de ser aliado del régimen, el ministro defiende su trayectoria señalando que, si realmente tuviera vínculos con la actual administración, habría alcanzado el cargo hace cinco o seis años.








