Graciela Domínguez es rochista, pero tiene mayor independencia política que Yeraldine, asegura Clouthier

El empresario y expolítico Manuel Clouthier Carrillo advirtió que Sinaloa atraviesa una crisis estructural que abarca la seguridad, la economía, la política, la salud, la educación y el campo, y sostuvo que la recuperación del estado podría tomar al menos una década, siempre que se adopten las medidas necesarias para atender esos problemas.
Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, afirmó que la situación no corresponde a una coyuntura pasajera, sino que es resultado de “décadas de omisión y complicidad”. Señaló que Sinaloa requiere una estrategia de largo plazo para recuperar condiciones adecuadas en sus principales ámbitos de desarrollo.
“Primero hay que reiterar que Sinaloa padece una crisis estructural y no coyuntural”, sostuvo. Añadió que el estado enfrenta problemas de seguridad, económicos y políticos, estos últimos vinculados, dijo, con “la narcopolítica y la corrupción organizada”, además de rezagos en salud y educación. También señaló al campo como uno de los sectores más afectados.
Ante la sustitución de Rubén Rocha Moya en la gubernatura, Clouthier cuestionó que el proceso de definición del gobierno interino se haya concentrado en una disputa interna de Morena y sostuvo que el principal interés de los grupos políticos involucrados es determinar quién puede garantizar condiciones favorables de cara al proceso electoral de 2027.
Según el empresario, la definición del gobierno interino ocurre en un contexto en el que distintas corrientes de Morena buscan asegurar una posición que les permita influir en la contienda.
Sobre la designación de Graciela Domínguez Nava como gobernadora interina, Clouthier señaló que su trayectoria dentro del gobierno de Rocha Moya permite identificarla con el rochismo, aunque estableció diferencias respecto de Yeraldine Bonilla, quien ocupó el interinato en los 112 días de la primera licencia del mandatario luego de las acusaciones realizadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
“Ella fue presidenta en el Congreso en una de las partes importantes del sexenio de de Rubén Rocha, lo cual te habla que sin lugar a dudas tiene una afinidad, pudiéramos decir que continúa el rochismo”, afirmó.
Sin embargo, reconoció que Domínguez Nava tiene mayor independencia política que Bonilla. “Mientras que Graciela, queremos pensar que puede tener un mejor nivel, pero no creo que garantice las aspiraciones de quienes esperan cierta neutralidad en la contienda interna de Morena y el día de mañana en la contienda 2027″, sostuvo.
Clouthier insistió en que la demanda de sectores de la sociedad sinaloense es que el grupo político de Rocha Moya deje de influir en la construcción del futuro político del estado.
“Yo sigo creyendo que el grito que hacen los sinaloenses es ¡fuera Rocha!, y no solo Rubén dejando el poder, sino que Rubén y su grupo dejen de a los sinaloenses construir su futuro”, afirmó.
Consideró que Domínguez Nava tendrá un margen reducido para modificar las condiciones del estado durante el periodo que permanecerá al frente del gobierno. A su juicio, su principal tarea será generar condiciones para la elección de 2027, mientras que difícilmente podrá producir cambios sustanciales en seguridad, economía, educación o en la situación del campo.
“Prácticamente su chamba será generar condiciones para la elección del 2027, no tiene otra chamba”, dijo.
En materia de seguridad, consideró que el gobierno estatal enfrenta una situación especialmente compleja debido a la disputa entre las dos facciones del Cártel de Sinaloa. Señaló que una de ellas parece estar adquiriendo mayor control territorial mientras la otra pierde posiciones.
Cuestionó que la presencia militar desplegada en el estado se haya traducido en un mayor control de las autoridades sobre el territorio. “Vemos mucha parafernalia, vemos mucha simulación, vemos mucha presencia militar, pero no se deriva en acciones que permitan un mayor control por parte de la autoridad”, sostuvo.
En este sentido, planteó que la pacificación de algunas zonas no necesariamente responde a una acción eficaz del gobierno, sino al avance de una de las organizaciones criminales sobre territorios que anteriormente estaban bajo control de la otra.
Para Clouthier, el problema no se resolverá únicamente mediante el despliegue de efectivos federales, sino con una estrategia que permita que la autoridad recupere efectivamente el control territorial.




