Un juez ordenó prisión preventiva para Carlos “N” y David “N” por el homicidio de la subdirectora del plantel y la tentativa de homicidio de cuatro personas más. El ataque ocurrió el jueves 1 de octubre en la Secundaria 13.
Un juez vinculó a proceso a Carlos “N” y David “N”, hermanos gemelos de 18 años, por el ataque armado contra la Secundaria 13 de Torreón. La audiencia se realizó este domingo, dentro de la causa penal 1632/2026, y el Poder Judicial de Coahuila confirmó la prisión preventiva justificada para ambos imputados. La investigación complementaria tendrá seis meses: concluye el 4 de abril de 2027.
El Ministerio Público los imputó por el homicidio calificado de Neri Edith, subdirectora del plantel, y por tentativa de homicidio calificado en agravio de Ricardo, Gerardo y dos menores identificados con las iniciales J.A.G. y R.L.S. Una mujer muerta. Cuatro personas atacadas que sobrevivieron. Dos adolescentes entre las víctimas de la tentativa. La autoridad judicial calificó los delitos por las circunstancias en que presuntamente fueron cometidos: ventaja, alevosía, brutal ferocidad y saña. Cada palabra del catálogo penal agrava la pena.
Los hermanos habían sido alumnos de la Secundaria 13. No eran extraños: conocían el plantel, sus rutinas, sus pasillos. Las investigaciones señalan que planearon la agresión utilizando armas blancas y petardos, y que difundieron mensajes relacionados con el ataque a través de redes sociales antes de ejecutarlo. La premeditación está documentada en dos frentes: el arsenal y la publicidad.
La mañana del jueves 1 de octubre, ambos jóvenes fueron vistos merodeando los alrededores de la Secundaria 13, así como de la Primaria Agustín Melgar y el Jardín de Niños Enriqueta Camarillo, ubicados en el mismo sector. Reconocieron el terreno con dos escuelas primarias en la mira. Posteriormente, presuntamente se cambiaron de ropa en la vía pública, se colocaron capuchas y cubrieron sus rostros con paliacates. El disfraz completo: ropa cambiada, cabezas cubiertas, rostros ocultos.
A una cuadra de la secundaria, habrían agredido primero a una adolescente de 17 años. Después ingresaron al plantel, donde detonaron petardos y atacaron a la subdirectora y a otras personas. El orden de los hechos importa: la primera víctima estaba fuera de la escuela; el ataque principal, dentro. Los petardos sirvieron para sembrar pánico antes de las armas blancas.
De acuerdo con el Poder Judicial de Coahuila, en caso de ser encontrados culpables, Carlos “N” y David “N” podrían enfrentar penas de hasta 60 años de prisión. Tienen 18 años: la condena potencial triplica sus vidas.
El ataque reabre una pregunta que México no ha logrado responder: cómo dos exalumnos planifican durante días un ataque contra su propia escuela, lo anuncian en redes sociales y nadie los detiene antes del jueves. Las autoridades coahuilenses no han informado si existieron reportes previos sobre las publicaciones en redes ni si la escuela recibió alguna alerta.
Lo que sigue: la Fiscalía tiene hasta el 4 de abril de 2027 para cerrar la investigación complementaria. Los gemelos permanecerán en prisión preventiva mientras tanto. El juicio, cuando llegue, pondrá sobre la mesa no solo los hechos del 1 de octubre, sino la cadena de omisiones que permitió que llegaran a la puerta de la Secundaria 13 con cuchillos y petardos.



