EU restringe vuelos de drones en la frontera con México
El gobierno de Estados Unidos restringió los vuelos de drones cerca de la frontera con México. La medida, difundida por la Administración Federal de Aviación, cubre una franja de una milla náutica al norte de la frontera y hasta 400 pies de altura, por motivos de seguridad.
El gobierno de Estados Unidos anunció restricciones para los vuelos de drones cerca de la frontera con México.
La disposición fue difundida este viernes 16 de octubre de 2026 por la Administración Federal de Aviación (FAA), en coordinación con otras dependencias del Gobierno de Donald Trump.
La medida limita las operaciones de estos dispositivos en una zona del espacio aéreo estadounidense por motivos de seguridad.
La restricción contempla una franja de una milla náutica al norte de la frontera entre ambos países. Abarca desde la superficie hasta una altura de 400 pies, aproximadamente 122 metros.
Los vuelos que no cuenten con la autorización correspondiente quedan sujetos a la prohibición.
La medida está relacionada con las preocupaciones de las autoridades estadounidenses sobre el uso de drones por parte de organizaciones criminales.
Según esas autoridades, los dispositivos se usan para vigilar operaciones de seguridad, observar rutas fronterizas y transportar drogas.
El Gobierno estadounidense ha advertido que estos dispositivos pueden representar riesgos para el personal federal y las operaciones de vigilancia en la frontera sur.
La decisión involucra a la FAA y a dependencias federales responsables de la seguridad y la defensa. Las restricciones buscan delimitar las operaciones aéreas permitidas en el área señalada y establecer condiciones para los operadores.
La medida no significa, por sí misma, una prohibición general del uso de drones en todo Estados Unidos ni en territorio mexicano.
Los operadores deben consultar los avisos aeronáuticos vigentes para identificar las áreas restringidas y las condiciones para obtener autorización.
Las personas que utilizan drones con fines recreativos, comerciales o profesionales deben verificar las disposiciones aplicables antes de volar. Eso aplica especialmente en zonas cercanas a instalaciones federales y puntos de vigilancia fronteriza.
La restricción tiene tres usos criminales en la mira. El primero es la vigilancia de operaciones de seguridad: drones que observan dónde y cómo se mueven los agentes federales. El segundo es la observación de rutas fronterizas. El tercero es el transporte de drogas a través de la frontera.
El Gobierno estadounidense sostiene que esos usos pueden representar riesgos para el personal federal y para las operaciones de vigilancia en la frontera sur. La restricción busca quitarles a las organizaciones criminales esa herramienta de observación y traslado en la franja inmediata a la frontera.
La medida se aplica en el espacio aéreo estadounidense próximo a la frontera. La franja cubre una milla náutica al norte de la línea fronteriza y llega hasta 400 pies de altura, unos 122 metros. Por encima de esa altura, o fuera de esa franja, la restricción no aplica en los términos anunciados.
La coordinación es federal. La disposición la difundió la FAA, pero se emitió en coordinación con otras dependencias del Gobierno de Donald Trump, incluidas las responsables de la seguridad y la defensa. Las restricciones buscan delimitar las operaciones aéreas permitidas en el área señalada y establecer condiciones para los operadores.
Para los operadores, el paso práctico es uno: consultar los avisos aeronáuticos vigentes antes de volar. Ahí se identifican las áreas restringidas y las condiciones para obtener autorización. La medida no prohíbe volar drones en todo Estados Unidos, ni toca el territorio mexicano.
Lo que falta por confirmar es el detalle operativo: qué autorizaciones seguirán vigentes dentro de la franja, y cómo se aplicará la restricción a los operadores que ya volaban en esa zona.



