El peso de la gloria: La FIFA sanciona a Argentina y España por los incidentes en la final del Mundial


Nota:
Cuando el árbitro pitó el final, la euforia argentina invadió Doha. Pero la celebración dejó una factura que ahora se cobra en los despachos de Zúrich. La FIFA no hizo la vista gorda ante lo ocurrido en el césped y en los pasillos del Lusail Stadium, y este jueves dictó sentencia.
El grueso del castigo cayó sobre la Albiceleste. Los campeones del mundo no solo tendrán que pagar una multa considerable, sino que también deberán afrontar un partido de suspensión en el próximo Mundial sin parte de su afición en las gradas. El organismo rector del fútbol consideró que los gestos y cánticos dirigidos al banquillo rival durante la tanda de penales y el posterior cruce de declaraciones en zona mixta cruzaron la línea de la deportividad.
España, por su parte, no salió indemne. Aunque su sanción es menor, la federación española también fue multada por la conducta de algunos de sus jugadores en el túnel de vestuarios, donde se produjo un conato de bronca que obligó a intervenir a la seguridad privada del estadio.
Lo que parecía una noche perfecta para el fútbol sudamericano se ha convertido en un dolor de cabeza administrativo. La FIFA, en su comunicado, fue tajante: “El fervor competitivo no puede convertirse en falta de respeto”. Las apelaciones no se hicieron esperar, pero la sensación en el entorno de ambas selecciones es que el fallo es inapelable en su fondo.
La historia recordará a Argentina como campeón del mundo. Pero este capítulo, el de las sanciones, quedará como una mancha gris en un título que se ganó con el alma. Ahora, la pregunta que ronda en las federaciones es simple: ¿valió la pena el exceso?
— Fuente: original



