El partido es mucho más que los goles de Maradona y emociona con herramientas nobles



Ese partido es, probablemente, el encuentro de fútbol más recordado y épico no solo de la Selección Argentina y de los Mundiales, sino de la historia del deporte. Por los goles de Maradona, el de “la mano de Dios” y el Gol del siglo, esquivando y gambeteando rivales, porque significó el triunfo contra los ingleses a cuatro años de la Guerra de Malvinas. Y porque fue un partido único.
YEl partido, la película de Juan Cabral y Santiago Franco, que estrena hoy en la Argentina después de inaugurar la sección Cannes Première, nada menos, la semana pasada, es más que la reconstrucción del match en sí, con testimonios de varios protagonistas reunidos, jugadores ingleses y argentinos, para hablar de ello.
El contexto es lo que hace que El partido sea más que un documental sobre un partido de fútbol. Ese escenario global, aún más que el entorno, que los directores le dan al juego del 22 de junio de 1986 en el Estadio Azteca, durante la Copa de México ’86 por los cuartos de final.
Porque la película, basada en el libro de Andrés Burgo, es más que mostrar instancias del partido, ver otra vez el gol en el que Diego salta y le gana al arquero Peter Shilton, o la razón por la que en el segundo gol, Maradona driblea como lo hace… por algo que le había dicho su hermano.
Al margen del fervor que ese partido y que el argentino siente legítimamente por el fútbol, El partido es algo mucho más abarcativo. Recuerda cómo nació la rivalidad con los británicos, desde las invasiones inglesas para acá, el partido de ambas Selecciones en 1966, con Rattín manoseando y estrujando el banderín inglés luego de ser expulsado, cómo nace la expresión “Animals!”, la guerra de Malvinas.
Y allí sí, se sientan Jorge Valdano, Oscar Ruggeri, Jorge Burruchaga, Ricardo Giusti y Julio Olarticoechea junto a Gary Lineker, Peter Shilton y John Barnes, como personajes que fueron protagonistas y ahora entrevistados para ver el partido, hablar, emocionarse, chicanearse y hasta jugar un partido de Metegol. Son figuras privilegiadas que, a 40 años del hecho, reflexionan, polemizan y cuentan los preparativos para ese partido.
Se genera un clima que, sumado el capítulo de Malvinas, prepara lo que se verá y lo que ellos ven en pantallas grandes.
La previa, que calienta el partido.
Además, cuenta con anécdotas de los jugadores, algunas de ellas memorables, como la de Ricardo Giusti y cierto caramelo escondido en el césped (¿De Paul y Paredes sabían de ello?), o una de Julio Olarticoechea que, sinceramente, eriza la piel.
El partido no es un documental de cabezas parlantes. Tiene un ritmo cinematográfico en el que el montaje ayuda a ir de un tema a otro, de una reflexión a una broma, de una imagen íntima a sensación de que había una necesidad de reparar un orgullo herido en un campo de juego.
No hace falta haber vivido por televisión el partido, allá por junio de 1982, para sentir lo que transmite la película. Tal vez, sí, la incrementa. Diego Maradona no estará presente allí en España donde, en campo neutral, se reunieron los jugadores, pero sí en la historia y en cada recuerdo. Fue la figura central, y sigue siéndolo.
El partido, valga la redundancia, no toma partido (la selección de un primer plano del arquero Shilton, sí): puede ser visto por argentinos e ingleses y cada uno lo sentirá a su manera; por amantes del fútbol o gente que solo haya escuchado hablar de Maradona. No es para fanáticos, o mejor dicho, no es solo para fanáticos: es un gran filme que emociona con herramientas admirables y hasta con nobleza.
Documental. Argentina, 2026. 91’. De: Juan Cabral y Santiago Franco. Con testimonios de: Jorge Valdano, Oscar Ruggeri, Jorge Buruchaga, Gary Lineker, Peter Shilton, Ricardo Giusti, Julio Olarticoechea y John Barnes. Salas: Cinemark Abasto, Palermo, Unicenter y Doto, Cinépolis Recoleta y Avellaneda, Showcase Belgrano, Norcenter, Haedo y Rosario.



