El “Niño Verde” eleva la presión sobre la 4T y quiere posiciones en el gabinete, Infonavit y Pemex


El ambiente en el Partido Verde hacia la 4T es de tensiones por el reparto de candidaturas hacia el 2027. En un encuentro para pocos, esta semana, Jorge Emilio González volvió a hablar de lanzar nominaciones propias en cinco estados y dividir el voto de Morena.
Una de las geografías que obedecerían a esa lógica sería Colima, donde el “Niño Verde” habla de lanzar a Virgilio Mendoza, especialmente desde que comenzó a mencionar una potencial candidatura del secretario de Educación, Mario Delgado.
“Delgado, con los problemas que tiene en EU, es un riesgo, para eso mejor pongamos candidato nosotros”, deslizan cerca del mandamás del Verde.
González no quiere tener el menor problema con EU. LPO reveló que pidió a sus diputados federales no chocar contra Washington y, que si iban a existir tensiones, estas debían ser con Morena. El padre de González, así como diversos familiares, viven en Texas.
Una lógica de choque se manifiesta en otras geografías como Quintana Roo, Nayarit, Nuevo León y, desde ya, San Luis Potosí.
La apuesta del Verde comienza a ser cada vez más evidente: la coalición debe reflejarse en el Gobierno y por eso, a cambio de no romper la alianza electoral, pretenden que Claudia Sheinbaum ceda posiciones en el gabinete, Pemex e incluso el Infonavit.
En paralelo, el vínculo del Verde con Omar García Harfuch es extraordinario a partir del cálculo de evitar cualquier señalamiento contra su partido. “Los problemas de narcopolítica que se queden en Morena, nosotros tenemos que seguir creciendo al margen”, estiman en el partido del tucán.
No se trata solo de cargos y reuniones: el Verde va por carteras que manejen presupuesto y buscan llegar al 2030 como un socio ineludible de Morena. Un diseño en el cual, por ejemplo, el senador Manuel Velasco se vislumbra como secretario de gobernación.



