La justicia tardó más de una década en alcanzarla, pero al final la alcanzó. Una mujer que permaneció prófuga durante más de diez años fue detenida en Reynosa, Tamaulipas, por su presunta participación en un caso de secuestro y muerte ocurrido en Paso del Macho, Veracruz, entre 2012 y 2013.
Se trata de Blanca Areli “N”, de 49 años, originaria de Soledad de Doblado, quien fue localizada en la colonia El Campanario de Reynosa, donde presuntamente residía y trabajaba en el sector de seguridad privada. La detención se realizó mediante el cumplimiento de una orden de aprehensión vigente, derivada de la Causa Penal 05/2025, anteriormente identificada como 22/2013.
El mandamiento judicial fue emitido por el Juez Mixto de Primera Instancia con residencia en Huatusco, mediante el oficio 3761, fechado el 9 de septiembre de 2026. Es decir: la orden que hoy la llevó tras las rejas se firmó apenas hace unas semanas, producto del seguimiento que los agentes ministeriales mantuvieron sobre el expediente.
Un crimen de 2012 que no quedó impune
Los antecedentes del expediente se remontan al 29 de diciembre de 2012, cuando fue localizado sin vida Guillermo Adolfo Trejo Burguete, en las inmediaciones de avenida Paso del Macho y calle Abasolo, en el municipio de Paso del Macho.
Los reportes de aquel momento señalaron que la víctima presentaba huellas de violencia y había sido encontrada maniatada, amordazada y con los ojos vendados. La investigación comenzó tras su privación de la libertad y posterior muerte, con el objetivo de reconstruir los hechos e identificar a las personas presuntamente involucradas.
Como parte de las primeras diligencias fueron detenidos Carlos Luis Cruz, alias “El Papi”, originario del puerto de Veracruz, y Jorge Manuel “N”, conocido como “La Borrega”, originario de Paso del Macho. Ambos fueron intervenidos por elementos de la entonces Agencia Veracruzana de Investigación.
Los señalamientos contra la detenida
Durante las indagatorias también surgieron señalamientos contra Blanca Areli “N”, a quien presuntamente se le relaciona con actividades de alimentación de personas que permanecían privadas de la libertad.
Sin embargo, estos señalamientos forman parte de los antecedentes de investigación y será la autoridad judicial la que determine si existe responsabilidad penal, conforme a las pruebas incorporadas al proceso. Hasta ahora, nadie la ha declarado culpable: lo que existe es una imputación que deberá probarse ante el órgano jurisdiccional competente.
El seguimiento del expediente permitió establecer que la mujer se encontraba en Tamaulipas, por lo que agentes ministeriales continuaron las labores para ubicarla. Finalmente, fue localizada en la colonia El Campanario, en Reynosa, donde los agentes corroboraron su identidad y la vigencia de la orden judicial antes de ejecutar la detención.
En el operativo participaron elementos de la Policía Ministerial de la zona centro de Córdoba, con apoyo de personal de la Unidad Especializada en Combate al Secuestro de Tamaulipas. Tras su captura, Blanca Areli “N” fue trasladada a Veracruz y puesta a disposición de la autoridad judicial correspondiente.
La causa penal continúa su curso y será el órgano jurisdiccional competente el que determine su situación jurídica y valore los elementos existentes para establecer, conforme a derecho, si tiene responsabilidad en los hechos que se le atribuyen.



