Del césped al tatami: el hijo de Adrián Chávez se destaca en artes marciales


Adrián “Sen Sei” Chávez creció bajo la sombra de los estadios, hijo del legendario portero mexicano Adrián Chávez. A pesar de haber pasado su infancia rodeado de balones y vestuarios, descubrió muy pronto que su verdadera vocación estaba en otro terreno: las artes marciales.
Desde los primeros años, “Sen Sei” se entrenó en disciplinas como el karate y el taekwondo, demostrando disciplina y rapidez que pronto llamaron la atención de entrenadores locales. A los 18 años ya competía en torneos nacionales, obteniendo medallas de plata y bronce que consolidaron su reputación como un competidor serio y comprometido.
“El fútbol es parte de mi historia, pero las artes marciales me enseñan a controlar cuerpo y mente”, comentó el joven en una entrevista reciente. Actualmente entrena en un centro especializado de la Ciudad de México, donde combina técnicas de defensa personal con preparación física de alto nivel.
Su objetivo a corto plazo es representar a México en campeonatos internacionales y, a largo plazo, abrir su propia escuela para transmitir la filosofía del respeto y la superación que ha aprendido en el tatami. La trayectoria de “Sen Sei” demuestra que, aunque la herencia familiar lo vinculó al deporte rey, el verdadero camino que ha elegido es el de la disciplina marcial.



