
En una decisión que busca aplicar medidas de austeridad y paridad en el estado, el Congreso de Veracruz aprobó el denominado “Plan B” en materia electoral con 39 votos a favor y 4 en contra.
La reforma, avalada por el Pleno de la LXVII Legislatura, establece límites estrictos tanto en la conformación de los gobiernos municipales como en el manejo de los recursos públicos. Entre los cambios más destacados, se decreta que los ayuntamientos de la entidad tendrán un máximo de 15 regidurías y deberán conformarse bajo el principio de paridad de género.
Asimismo, el nuevo ordenamiento impone un tope presupuestal a las legislaturas locales, determinando que su gasto anual no podrá exceder el 0.70 por ciento del Presupuesto de Egresos del Estado.
En cuanto a los funcionarios de órganos electorales, la minuta prohíbe de manera tajante que perciban un salario mayor al límite establecido por la Constitución, asegurando que sus remuneraciones no superen lo que percibe la Presidencia de la República.
Durante el debate, legisladores de las distintas fracciones parlamentarias expusieron sus posturas. Mientras los representantes de Morena, PT y Partido Verde defendieron la reforma argumentando que los ahorros se destinarán a obras públicas y bienestar social, bancadas opositoras como el PAN y Veracruz Nos Une criticaron la medida, señalando que el Congreso local ya opera con austeridad.
Con esta votación, Veracruz se suma a otras entidades que ya han ratificado las modificaciones a la Constitución.











