Cosquín Rock 2026, cómo fue el segundo día: Fito Páez, Divididos y Airbag al frente de una jornada de homenajes



Y cerró el Cosquín Rock 2026. Lo hizo con Fito Páez, Divididos, Airbag, Trueno y YSY A como ejes de una jornada que también incluyó el homenaje a Charly García con Beats Modernos y la presencia internacional de Marky Ramone y Morat. El día arrancó con un calor fuerte, pero con el correr de la tarde llegaron nubes, viento y una llovizna breve, y ya por la noche bajó la temperatura. La música se extendió hasta la madrugada, en una edición que reunió alrededor de 90.000 personas entre las dos jornadas.
La programación del día se repartió desde el inicio entre Norte, Sur, Montaña, Paraguay y la Casita del Blues, con propuestas muy distintas en paralelo.
Fito Páez encabezó el Escenario Norte con una lista de canciones que recorrió distintas etapas de su carrera. Se destacaron 11 y 6 y un tramo con luces de celulares en Brillante sobre el mic. También sonaron clásicos como A rodar mi vida y Mariposa Tecknicolor. La puesta incluyó un arranque con solo de piano antes de sumar a la banda.
En el Escenario Sur, Divididos sostuvo una de las presentaciones más fuertes de la jornada, con un show intenso. Incluyeron canciones de Sumo, como La tubia tarada y Crua Chan (Rcardo Mollo y Diego Arnedo fueron parte la banda que lideró Luca Prodan) y el cierre con Ala Delta. En el campo se vieron muchas banderas y un público muy comprometido con la performance del grupo.
Más tarde, Airbag ocupó el Escenario Norte con una salida con máscaras y un inicio con Huracán. Repasaron éxitos como Por mil noches y Cae el sol e incorporaron una cada vez más versión instrumental del Himno Nacional en la guitarra de Patricio Sardelli..
En el Escenario Sur, Trueno abrió con Grandmaster e invitó a León Gieco, en uno de los cruces más comentados de la noche.
También hubo un bloque de homenaje a Charly García con Beats Modernos, quienes invitaron a León Gieco. La banda que conforman habituales músicos de García como el Zorrito Quintiero, Fernando Samalea y Rosario Ortega interpretaron junto a León Los Salieris de Charly, El fantasma de Canterville y el cierre con Yo no quiero volverme tan loco.
En pantalla se proyectaron imágenes vinculadas a la última dictadura. Gieco dejó dos frases desde el escenario: “Un saludo a Charly que nos está mirando” y “Estaríamos cantando todo el día canciones de Charly, son las más lindas del mundo”.
Durante la tarde, Gustavo Cordera se presentó en el Escenario Montaña como una de las apariciones destacadas del día, en un regreso a un festival grande en Argentina después de años, con buena respuesta del público.
Después del show, en una entrevista con Clarín, dijo que lo que sintió fue “agradecimiento” y valoró su retorno: “Un agradecimiento a mi persona… por haberme parado nuevamente arriba de un escenario”. También mencionó a José Palazzo, el organizador del festival, por “restablecer un vínculo que se había roto” y resumió su sensación arriba del escenario: “Tal vez una de las alegrías más inmensas que tuve en mi vida”.
Entre los hitos del día, Gauchos of the Pampa invitó a Goyo Degano y Sebastián Andersen, Bándalos Chinos presentó el disco Vándalos; Kapanga armó una fiesta en el Escenario Sur; Juanse hizo el segmento “Pappo x Juanse” como homenaje al Carpo Norberto Napolitano; el Tano Marciello se presentó con su banda y habló del legado de Almafuerte y de Ricardo Iorio; y El Plan de la Mariposa dio un mano a mano post show en el que Sebastián Andersen comentó sobre el próximo disco: “Las canciones ya están, falta la etapa de arreglos, vestirlas”.
En el tramo final, YSY A tocó en el Escenario Norte e invitó a Hernán “Cucuza” Castiello para una versión que mezcló tango y trap. Ya de madrugada, el cierre se repartió entre varios puntos: Peces Raros en el Montaña, con un inicio más rockero y luego un clima electrónico, y Louta en el Sur.
Con el final del domingo, el Cosquín Rock 2026 cerró su edición con una foto clara de su formato actual: escenarios grandes sostenidos por figuras históricas (Fito y Divididos), una franja fuerte de recambio y masividad (Airbag) y el peso de lo urbano (Trueno y YSY A) conviviendo en la misma grilla.
Los homenajes a Pappo y Charly García ordenaron el fin de semana y funcionaron como punto de encuentro para públicos distintos. Con alrededor de 90.000 personas entre las dos jornadas, el festival terminó de madrugada con salidas dispersas, shows en paralelo hasta último momento y una edición marcada por cruces puntuales y por una programación amplia en casi todos los horarios.



