Ciudadanos de Veracruz reportaron en los últimos días la recepción de alertas falsas que simulan ser notificaciones oficiales de instituciones bancarias, como Banorte, con el propósito de generar pánico y robar datos personales o bancarios. Especialistas en ciberseguridad advierten que se trata de smishing y piden no llamar a los números que aparecen en esos mensajes.
Ciberdelincuentes continúan perfeccionando sus métodos para engañar a los usuarios a través de mensajes de texto (SMS) fraudulentos. En los últimos días, ciudadanos de Veracruz han reportado la recepción de alertas falsas que simulan ser notificaciones oficiales de instituciones bancarias, como Banorte, con el propósito de generar pánico y robar datos personales o bancarios.
El mecanismo es directo: el mensaje llega al teléfono de la víctima con la apariencia de una alerta bancaria legítima. Quien lo recibe lee un cobro que no reconoce y siente la urgencia de aclararlo de inmediato. Esa urgencia es la trampa.
De acuerdo con la imagen compartida por usuarios afectados, el mensaje de texto apócrifo notifica un supuesto cobro aplicado en “Liverpool en línea” por una cantidad específica, por ejemplo, de 2 mil 154.89 pesos, con fecha del día en curso y un número de referencia. El monto, la fecha y la referencia le dan al mensaje una apariencia de autenticidad que no tiene.
Con el fin de presionar a la víctima, el texto incluye la instrucción de comunicarse a un número telefónico si no reconoce el movimiento. En el mensaje reportado, ese número es el +525598165468, aunque los especialistas advierten que los delincuentes usan números similares que van cambiando.
La advertencia central es no llamar a ese número. Especialistas en ciberseguridad advierten que esta es una táctica típica de smishing, el phishing a través de SMS. Al comunicarse al número proporcionado en el mensaje, los delincuentes se hacen pasar por operadores del banco para solicitar información confidencial, NIP, contraseñas o realizar transferencias bajo el engaño de “cancelar el cargo no reconocido”.
El engaño tiene dos tiempos. El primero es el mensaje: un cobro falso, con fecha del día y referencia, que genera alarma. El segundo es la llamada: una voz que se presenta como operador bancario, que ofrece cancelar el cargo y que, para hacerlo, pide los datos que el banco real nunca pediría por esa vía.
Para prevenir ser víctima de este tipo de estafas, las autoridades y expertos recomiendan una serie de medidas de seguridad. La primera es no responder ni llamar a los números del mensaje. Los bancos nunca solicitan datos sensibles, contraseñas, NIP o códigos de token a través de llamadas derivadas de mensajes de texto ni por SMS.
La segunda medida es verificar directamente con el banco por los canales oficiales. Si se recibe una alerta sobre un movimiento sospechoso, la recomendación es ignorar el mensaje y comunicarse exclusivamente a los canales oficiales de atención al cliente impresos al reverso de la tarjeta de crédito o débito, o mediante la aplicación oficial del banco.
La tercera medida es desconfiar de enlaces y números desconocidos. Nunca se debe hacer clic en enlaces web incluidos en mensajes de texto de dudosa procedencia ni marcar a números celulares o con prefijos extraños que supuestamente atienden aclaraciones urgentes.
La cuarta medida es utilizar aplicaciones de seguridad. Mantener activas las alertas de movimientos en las aplicaciones móviles legítimas de las instituciones financieras permite llevar un control en tiempo real de las compras y retiros, y detectar un cargo real sin depender de un mensaje de texto.
La quinta medida es reportar los números fraudulentos. Bloquear y reportar el número remitente del mensaje de texto al 911 ayuda a evitar más intentos de extorsión contra otros usuarios.
El reporte disponible no precisa cuántas personas en Veracruz recibieron este mensaje en los últimos días ni si alguna víctima realizó transferencias o entregó datos a los delincuentes. Tampoco incluye un pronunciamiento de Banorte sobre este mensaje en particular, más allá de la regla general que los bancos aplican: nunca piden datos sensibles por SMS ni por llamadas derivadas de un mensaje.
Lo que sigue es la difusión de la alerta entre usuarios de telefonía en Veracruz. Cada mensaje reportado y bloqueado reduce el alcance de la campaña, pero la modalidad cambia de número y de monto con facilidad. La defensa que recomiendan los especialistas no depende de reconocer un número en particular: ningún banco pide NIP, contraseñas o transferencias para cancelar un cargo por teléfono, y cualquier mensaje que lo sugiera es, por definición, falso.



