La Comisión Nacional de los Derechos Humanos reprobó a 14 de los 18 centros penitenciarios que evaluó en Veracruz, según los resultados del Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025, difundidos el 7 de octubre. El sistema estatal promedió 5.38 sobre 10. El penal de Tuxpan fue el peor calificado, con 3.89.
El sistema penitenciario de Veracruz no pasa el examen.
De 18 centros evaluados por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), 14 reprobaron. El promedio del estado: 5.38 sobre 10.
Los resultados corresponden al Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025 y se difundieron el 7 de octubre de 2026.
Cuatro rubros, cuatro focos rojos. La supervisión detectó deficiencias en la seguridad dentro de los penales, en las condiciones de estancia de las personas privadas de la libertad, en los servicios médicos que reciben y en las actividades destinadas a su reinserción social. Esos cuatro puntos concentran todo lo que la CNDH marcó como deficiente.
El peor parado está en el norte.
El penal de Tuxpan obtuvo 3.89 puntos, la calificación más baja de todo el estado. Ni siquiera llega a 4.
Le siguen Chicontepec, con 4.30; Poza Rica, con 4.37; Pacho Viejo, en Coatepec, con 5.10; Misantla, con 5.13, y San Andrés Tuxtla, con 5.24.
Tres de los seis penales con peor calificación están en la zona norte: Tuxpan, Chicontepec y Poza Rica.
El promedio estatal, 5.38, apenas se sostiene: son menos de cuatro décimas arriba del 5, la línea del reprobado.
El cálculo es directo: 8 mil 669 menos 7 mil 803 da 866 personas de más. El sistema opera por encima del 111 por ciento de su capacidad.
En 11 de los centros se identificó sobrepoblación, una condición que —advierte el diagnóstico— dificulta el acceso a los servicios y el cumplimiento de las condiciones necesarias para la reinserción social.
Poza Rica tiene un capítulo aparte, y es el más áspero del diagnóstico.
En ese penal, la supervisión encontró problemas de autogobierno, actividades ilícitas y cobros relacionados con extorsiones y sobornos.
Autogobierno es la palabra que usa la CNDH cuando el control del penal no lo tiene la autoridad. Actividades ilícitas y cobros por extorsión y soborno completan el cuadro.
Son señalamientos sobre las condiciones de seguridad y funcionamiento del centro. Forman parte de la supervisión penitenciaria; no son, por sí mismos, una acusación penal contra persona alguna.
Lo que no trae el diagnóstico público es la lista completa. El artículo anuncia “aquí la lista”, pero solo identifica a los seis centros con las calificaciones más bajas. Los otros ocho penales reprobados no aparecen nombrados en la versión difundida.
Tampoco hay, hasta ahora, una respuesta oficial del gobierno de Veracruz a estos resultados.
El diagnóstico evalúa el ejercicio 2025 y se publicó el 7 de octubre. Queda por ver si el estado presenta un plan de corrección para los penales reprobados y qué hará con los 866 espacios de sobrecupo.



