AMLO vuelve a escena: reuniones en el sur de la CDMX y plan de contención contra Trump


Laura Nieto, histórica secretaria privada de Andrés Manuel López Obrador, está, desde hace dos semanas, cada vez más activa en su papel de organizar la ajetreada agenda del expresidente.
Encuentros con diputados, senadores, funcionarios y gobernadores comienzan a ser rutina en una oficina de López Obrador en el sur de la CDMX, desde donde la misión es evidente: contener la avanzada de Donald Trump contra México y evitar que Morena sea declarado como organización terrorista.
El video de ayer miércoles solo fue un adelanto. El expresidente, por sus propios canales en EU, se ha encargado de enviar el recordatorio de que, cuando Trump perdió su reelección frente a los demócratas, en 2020, él fue de los últimos presidentes en felicitar a Joe Biden.
Ese mensaje privado, con destino final en la oficina de Jared Kushner, yerno de Trump y exasesor senior de la Casa Blanca, tuvo su dimensión pública este jueves cuando la presidenta Claudia Sheinbaum esgrimió, desde Palacio, la cantidad de narcos que fueron detenidos en el sexenio anterior, en un claro contraste con los dichos del secretario de Seguridad Interior Markwayne Mullen, ayer en el Capitolio.
El tabasqueño también se encargó de hacer llegar el mensaje de que, en el pico de su popularidad, nunca hizo campaña interna en las elecciones de EU, a pesar de su buena imagen entre los migrantes mexicanos.
López Obrador recupera centralidad por su creencia de que el movimiento que él fundó se encuentra bajo el fuego de Washington. El primer inicio le llegó hace un mes, cuando en Palenque le dijeron que en el ámbito diplomático comenzó a circular la tesis de que Morena debería ser inhabilitado como partido político en el estado de Sinaloa, solo por el expediente de Rubén Rocha.
El expresidente comenzó a cultivar la tesis de que el destino final de las arremetidas de EU es considerar a Morena como una organización terrorista y empujar a su partido a los límites de la legalidad.
Ante ese panorama es que entiende que, mientras Sheinbaum debe dedicarse a gobernar, a él le toca organizar la resistencia que es, en definitiva, la supervivencia del partido que él fundo y que lo llevó, en tiempo récord, a la presidencia en 2018.
Debe decirse: por ahora descarta marchas o movilizaciones porque, entiende, ese papel de defensa de la soberanía le corresponde a Sheinbaum.
Su rol público, de momento, será a través de sus mensajes grabados, como el de este miércoles y, probablemente, con la publicación de un libro que repase el panorama bilateral entre México y EU.



