El diablo viste a la moda 2: la vestuarista Molly Rogers reveló detalles sobre los looks de Miranda Priestly y Andy Sachs, a 20 años de la popular película de Meryl Streep y Anne Hathaway

Este jueves -finalmente- estrena en cines la segunda parte de una película que marcó generaciones. Con un elenco de lujo, que incluye a Meryl Streep, Anne Hathaway y Emily Blunt, la ciudad de Nueva York como escenario y una historia basada en hechos reales, El diablo viste a la moda fue un éxito en 2006 y vuelve 20 años después con una segunda parte que promete.
Miranda Priestly, Andy Sachs y Emily Charlton vuelven a encontrarse en un contexto donde los medios de comunicación y el mundo de la moda han cambiado. Las revistas de papel perdieron protagonismo y la era digital le marca un ritmo cada vez más acelerado a las colecciones de ropa.
Cómo este contexto mundial se involucra en la trama es todavía un misterio, que se conocerá este jueves 30 de abril cuando comiencen las proyecciones al público en la Argentina; sin embargo, durante la filmación en 2025 ya se develaron algunas sorpresas, como la presencia de Lady Gaga y algunos looks que llevaron las actrices durante las jornadas de grabación en exteriores.
El vestuario, protagonista absoluto de la primera parte, volverá a estar a cargo de Molly Rogers, reconocida y premiada vestuarista, que habló en exclusiva con Clarín antes del estreno.
Meryl Streep y Anne Hathaway, como aparecen en “El diablo viste a la moda 2”. Fotos Macall Polay © 2025 20th Century StudiosResponsable de los atuendos de la serie y las películas de Sex and the City, Rogers trabajó codo a codo con Patricia Field para crear los icónicos looks de las protagonistas de la primera parte de El diablo viste a la moda, que marcaron una época con prendas como el suéter azul cerúleo, la botas Chanel y frases como “me niego a estar enferma, me pondré un Valentino, ¡por el amor de Dios!”.
La estilista habló con este diario sobre cómo encaró el diseño de vestuario de esta segunda parte sin la participación de Field, qué referencias tomó para armar nuevos looks y cómo los atuendos reflejan los procesos que atravesaron los personajes en estos 20 años.
Además, Rogers, que ganó un Emmy en 2009 por su trabajo en Betty, la fea, adelantó que habrá algunas sorpresas para los fans, mencionó marcas sudamericanas con las que trabaja y destacó el lugar de las piezas vintage o de archivo frente a un contexto donde prevalece cada vez más la moda masiva de origen chino.
-Molly, para la primera “El diablo viste a la moda”, trabajó junto a la icónica vestuarista Patricia Field. ¿Cómo fue trabajar sin ella para la segunda parte?
-Al haber trabajado con Pat por tantos años, aprendí mucho de ella. Y a veces simplemente pienso para mí misma: “¿Qué haría Pat en esta situación?”, lo cual es de mucha ayuda. Nunca la llamo y le pido su opinión porque sé que está ocupada, pero a veces pienso cuáles son las reglas que aprendí de trabajar con ella.
-¿Cuál fue el puntapié inicial para empezar a crear el vestuario de esta secuela?
-Creo que los looks de la primera película son de cualquier época. Cuando los ves, no sabés de qué año son, por lo menos yo no lo sé. Se ven atemporales. Y eso es lo que quería hacer en esta película también. Todo es muy identificable hoy. Hay un par de escenas donde eso sí era apropiado, pero me esforcé mucho para que los atuendos no envejecieran rápido. Que se mantengan como en una cápsula del tiempo.
Los personajes de Stanley Tucci y Anne Hathaway atravesaron distintas cosas en estos 20 años y el vestuario lo refleja.-¿Trabajó con referencias, como por ejemplo, de revistas o personas que trabajan en la moda?
-Antes que nada, hablé con el director (David Frankel) y la escritora (Aline Brosh McKenna), porque ellos habían estado absorbiendo y examinando el guion por mucho más tiempo que yo, así que quería conocer sus ideas. Y empecé a ver desfiles, buscando lo que yo quería ver en una oficina o en las calles de Nueva York. Por ejemplo, Nigel, el personaje de Stanley Tucci, se mantuvo más o menos en un uniforme, respetando una misma silueta, pero los personajes femeninos han atravesado muchas cosas en sus vidas. Emily trabaja en otro lugar. Andrea ha viajado por el mundo, era un pez fuera del agua en la primera película y ahora es más madura y experta. Esas cosas entran a jugar cuando estás pensando cómo interpretarlo en la ropa.
La diseñadora contó a “Clarín” cómo confeccionó la vestimenta de las estrellas para la secuela.-O sea que la ropa refleja mucho de lo que ha pasado con los personajes en estos 20 años entre una película y otra.
-Claro. Particularmente el personaje de Anne Hathaway necesitaba mostrar eso. Ella es periodista, al final de la primera película eligió priorizar su carrera y abandonó el mundo de la moda. Ha viajado mucho y experimentó cosas diferentes a las que alguien del mundo de la moda le podrían interesar. Es más cosmopolita. Y eso lo traduje, por ejemplo, en que ella viajó a Brasil a cubrir una historia y se compró una cartera, y la usa en el subte en Nueva York durante el verano. Ella encuentra cosas en sus viajes, y eso nos ayudó cuando estábamos pensando su vestuario.
-¿Y Miranda Priestly, el personaje que interpreta Meryl Streep? ¿Cambió su estilo con los años?
-Miranda es una mujer con confianza, una voz poderosa en la industria. Tiene un ojo refinado y creo que el personaje se enfoca en los materiales de las prendas y cómo fueron hechas. Tiene el ojo entrenado, ha visto muchas cosas y sabe qué funciona en su cuerpo. En esta segunda película, Miranda elige cosas que la ayudan a moverse fácilmente por la vida. Las mujeres de negocios se visten diferente: quieren bolsillos, una campera masculina.
Hay marcas reconocidas, pero también otras independientes.-En las pruebas de vestuario, ¿los actores le decían lo que pensaban respecto de las prendas que elegía para ellos?
-Sí, muchísimo. El mejor probador es cuando trabajás con un actor y tiene opiniones. Y son buenas opiniones. Querés que participen en la creación de lo que intentás transmitir en la película. Lo necesitás. Quizá no necesitás la opinión de un actor joven porque todavía está aprendiendo, pero con un casting como éste, tan experimentado y con tan buenos actores, querés saber lo que piensan. Hace que sea mejor la película y mejor el atuendo. Además, ellos conocen al personaje.
-En la película aparecen varias marcas de lujo, ¿trabaja además con algunas etiquetas independientes?
-Eso intento, sí. Realmente intento conocer gente de Sudamérica. Cuando trabajé en And Just Like That (serie que continúa la historia de Sex and the City), conocí algunas compañías de Colombia. Una de mis favoritas es peruana, Balkanica. Hago todo lo posible por conocer gente de Sudamérica, creo que hay cosas maravillosas ahí y gente muy creativa.
Emily Blunt, otra estrella que regresa.-En las primeras imágenes de la película que pudimos ver aparece Anne Hathaway vistiendo un maxivestido de la diseñadora Gabriela Hearst. Ella es uruguaya.
-Oh, wow, no sabía eso. Excelente ejemplo de color y lujo.
-¿Y reutilizaron prendas de la primera película?
-Creo que la gente se va a sorprender con lo que encontré. Y espero que se mantenga como una sorpresa, porque una vez que vean la película, van a encontrar algo. Los fans van a estar muy felices y emocionados de verlo. Es como una búsqueda del tesoro. Pero estoy intentando no arruinar la sorpresa. Quiero que la gente vaya y disfrute la película en el cine, porque ya se ha develado mucho por las escenas que se filmaron en las calles de Nueva York.
-La ropa vintage y las piezas de archivo están muy en tendencia ahora.
-Siempre son importantes. Hay que mirar lo que pasó en el pasado. Están hechas increíblemente. Cuando vas a comprar ropa vintage sorprende la confección, la calidad. Ya no se hacen así. No hacen esas telas en China. ¿Se entiende? Destaca la calidad de una prenda en una tienda vintage o la rareza de un archivo de diseñador. Lo único que creo que está mal es usar un vestido de Marilyn Monroe, que tendría que quedar registrado en un lugar de la historia. De su historia.
Meryl Streep y Anne Hathaway lucen diseños exclusivos. -¿Es una referencia al atuendo que usó Kim Kardashian en la Met Gala de 2022?
-Algunas cosas deberían ser sagradas, eso quiero decir. Si tengo una escena donde quiero usar una pieza de archivo, tiene que ser la correcta. No quiero hacer un uso incorrecto de la historia.
-El mundo de la moda y los medios de comunicación han cambiado mucho en los últimos 20 años. ¿Cómo reflejaron eso en la película?
-El mundo se mueve tan rápido, y ésa es una situación que la prensa y el mundo entero tienen que abordar. La gente se entera de las cosas muy rápido, y en seguida se va a lo que sigue. ¿Y cómo te mantenés al día con cosas así? Es un mundo en constante evolución, cada industria tiene que encontrar la forma de mantenerse al día, porque sino te extinguís. Por ejemplo, nosotros grabamos la película el año pasado y pusimos una cartera en tendencia que ya no está más de moda.
Varios diseños ya se conocen, porque se vieron cuando rodaron en los exteriores de Nueva York.-Claro, es lo que hablábamos al principio, que la película muestre looks atemporales.
-Exacto. Quiero que la gente escape de esa velocidad durante dos horas y se dejen llevar por la historia. Y que la ropa sea un actor secundario.



