Un “ratito” después, Luisa María aceptó ser la Consejera Jurídica y arranca la sucesión en Morena


Como había anticipado La Política Online, Luisa María Alcalde aceptó integrarse al gabinete como consejera jurídica y dejó la conducción de Morena. Su salida, la primera de un dirigente del partido antes de completar su mandato, habilita formalmente la renovación de la cúpula partidaria.
Después de pedir “un ratito para pensarlo”, Alcalde confirmó su decisión a través de un video en redes sociales, donde buscó presentar la transición como un paso natural dentro del movimiento. “Me siento sumamente honrada de la invitación”, comentó. “Sería un honor seguir contribuyendo a la Transformación desde esta trinchera”, afirmó.
Con profundo orgullo y agradecimiento, acepto la honrosa encomienda de la Presidenta @Claudiashein como Consejera Jurídica del @GobiernoMX.
Contenta de lo logrado hasta hoy al frente de Morena y feliz de seguir luchando del lado del pueblo y de la primera Presidenta de México…. pic.twitter.com/3kxTo7eYqg— Luisa Alcalde (@LuisaAlcalde) April 22, 2026
Alcalde intentó darle un tono épico a su salida y defendió su gestión al frente del partido, enumerando logros organizativos como el crecimiento del padrón de militantes, la expansión territorial y la consolidación de estructuras internas. “Aquí no estamos por los cargos, sino por encargos”, sostuvo, en línea con el discurso tras la llegada de Citlalli Hernández al partido.
El recambio en Morena se acelera tras una seguidilla de señales de desgaste político, marcados por los malos augurios de cara a las elecciones en Coahuila, los resultados adversos en las elecciones municipales de Veracruz y Durango en 2025, y el deterioro de la relación con los aliados del Partido Verde y el PT.
Como reveló LPO, Alcalde se resistió durante días a una salida que consideraba una “humillación pública”. Incluso llegó a plantear que solo dejaría el cargo si se lo pedía directamente la Presidenta. Pero la presión interna y la decisión ya tomada en Palacio terminaron por imponerse.
El episodio dejó además ruido político por el rol de su pareja, Arturo Ávila, quien en los últimos meses había asumido un protagonismo creciente como vocero informal del partido, sin respaldo orgánico. Sus ataques a esta redacción, a los que calificó como “un capítulo de La Rosa de Guadalupe”, terminaron alimentando la percepción interna de un manejo errático de la crisis.
Con la salida ya definida, Alcalde anunció que en los próximos días convocará a los órganos directivos de Morena para elegir a su reemplazo. En ese proceso, todo indica que la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, es la favorita para tomar las riendas del partido y encabezar la nueva etapa.
Así, lo que empezó como un intento de evitar una salida desprolija terminó confirmando el diagnóstico que ya circulaba en la cúpula del poder, el ciclo de Luisa María al frente de Morena estaba agotado. Y el “ratito” para pensarlo duró exactamente lo que tardó en ejecutarse la decisión de la Presidenta.



