Steve Hackett revive la mejor época de Genesis y eligió una banda argentina para girar por Latinoamérica: “Estoy para entretener a la gente, no para educarla”


Cuando The Beatles comenzó a transformarse en un fenómeno de masas, los que no se dejaron seducir por su ritmo avasallante se quedaron a esperar que la burbuja explotase. Nunca lo hizo: atravesó las estaciones, los meses, los años, las modas, las décadas y hasta el cambio de milenio. Obviamente, fueron un fenómeno único. Cuando el rock progresivo -como el Genesis de Peter Gabriel, Phil Collins, Mike Rutherford y Steve Hackett, entre otros- cayó en desgracia, los punks creyeron que no había retorno de ese abismo… hasta que ellos mismos cayeron en él y, como el rock sinfónico, volvieron a surgir. Hay músicas que son imperecederas como los clásicos, el jazz, el tango, el folclore: sus mejores páginas seguirán generando el interés del público, de aquellos que vivieron su momento de esplendor, y de los que aún no habían nacido.
Genesis fue un grupo tan grande en los ’70, que cuando se fue su cantante, Peter Gabriel, se pensó que sucumbirían y sus fans se dividieron entre los que se peleaban por extender el certificado de defunción, y los que esperaban un milagro. Felices los creyentes porque Genesis continuó con Phil Collins como cantante. Sin embargo, dos años más tarde, cuando se fue el guitarrista Steve Hackett, no hubo tanto ruido. Pero fue un punto de quiebre en el que Genesis se fue encaminando hacia un camino de masividad.
Steve Hackett hizo una prolija y variada carrera solista que lo llevó por distintos senderos. Hoy, que aquella banda es un recuerdo, Hackett se ha transformado en el portador de aquella antorcha, reviviendo la mejor época de Genesis, un tópico que los fanáticos aun discuten: ¿Cuál fue el mejor tiempo para el grupo? Después de todo, la gira que vuelve a traer a Steve Hackett a la Argentina (29 de marzo en el Movistar Arena) se llama “The Best of Genesis”.
“Bueno, durante el confinamiento que tuvimos en la pandemia -cuenta Hackett-, la única forma de comunicarme con la gente era preguntarles cuáles eran sus canciones favoritas de aquel período. Y esa es la base del show que vamos a presentar. La lista de temas está basada en gran medida por ese intercambio con los fans; ellos son los que mandan. Mi visión es que estoy ahí para entretener a la gente, no para educarla. Quiero ofrecer algo que los haga felices”.
Una vez más, Steve Hackett eligió al grupo argentino Genetics para que lo acompañe en la proeza de revivir las grandes composiciones de Genesis, pero esta vez irán con él en toda la gira.
“La elección fue muy simple -continúa el guitarrista-, son músicos excelentes y conocen la música a la perfección. Además, me interesa mucho el factor humano. Daniel Rawsi, por ejemplo, es un hombre renacentista: es cirujano oftalmólogo y un baterista extraordinario. Me fascina la gente híbrida, que puede unir el arte y la ciencia, la medicina y la música. Todavía tengo mi banda en Inglaterra, pero financieramente es muy costoso ir a Latinoamérica con todo el grupo y la experiencia con Genetics ha sido excelente”.
Steve Hackett se fue de Genesis en 1977. La música que toca es de años anteriores a su partida. Foto de prensa, gentileza Michael aarons/Raymond Maillette.El valor de las redes sociales
Las redes sociales han jugado un rol importante en nuclear a los fanáticos de un estilo específico, sea cual fuere, y en acercar a músicos y fans.
El año pasado se cumplieron 50 años de The Voyage of the Acolyte, primer disco solista de Hackett, y en 2026 el medio siglo lo cumplió hace pocas semana A Trick of the Tail, mítico álbum de Genesis en el que Phil Collins se estrenaba como cantante.
“Me acuerdo muy bien de ese momento. Phil Collins es un hombre de muchos recursos; él venía de una escuela de teatro, había sido cantante, bailarín y actor, y además resultaba que tocaba la batería. Eso resultó de mucha utilidad cuando se fue Peter Gabriel, ya que Phil podía dar un paso al frente y hacer un trabajo fenomenal como maestro de ceremonias, liderando al grupo en el escenario de un modo muy diferente al de Peter, que era más teatral. Creo que los músicos más camaleónicos del rock en aquel momento eran David Bowie y Peter Gabriel. Phil, en cambio, era más centrado, pies sobre la tierra, pero muy completo”.
Genesis no tenía idea de que el valioso recurso que buscaba cuando Gabriel se fue estaba dentro de la banda: probaron unos treinta cantantes y cuando encontraron uno que les gustó lo suficiente como para invitarlo a grabar, le dieron un tema que estaba fuera de su tonalidad. Pero además de encontrar un cantante, Genesis se veía ante el desafío de hallar una nueva dirección.
“Cuando Peter se fue –continúa Hackett-, de inmediato nos pusimos a trabajar como una banda instrumental, componiendo nuevo material, y rápidamente tuvimos música para un disco completo. Empezamos con las audiciones hasta que un día Phil dijo: ‘Déjenme intentarlo’. Él no quería ser el cantante; pensaba que tocar la batería era mucho más respetable, y además los zapatos de Peter eran muy difíciles de llenar. Siempre iba a ser un trabajo duro. Pero él quiso hacerlo bajo sus propios términos: salía con un mameluco de trabajo, mientras que los demás usaban disfraces de todo tipo”.
El ex guitarrista de Genesis Steve Hackett, con su clásica Les Paul dorada. Por qué Genesis fue masivo sin Hackett
Tras la partida de Steve Hackett en 1977, Genesis se redujo a trío y con el disco And Then There Were Three (Y entonces quedaron tres), que contenía el tema Follow you, Follow me (acaso el primer Te llevo para que me lleves), y se fue encaminando hacia la masividad.
“El éxito que tuvo Genesis posterior a mi partida no tuvo nada que ver con eso, sino con un cambio de formato; con la llegada de MTV las reglas cambiaron y todo se volcó hacia los simples, el álbum dejó de ser lo principal, y el grupo respondió a eso. Muy bien, por cierto”.
Steve Hackett es un hombre apasionado, pero de bajo perfil. No mucha gente ha reparado que fue el precursor del tapping, una técnica que permite tocar con gran velocidad sobre el diapasón usando ambas manos; si bien la técnica data de antes que se inventara la guitarra eléctrica, la mayoría de la gente se la atribuye a Eddie Van Halen.
Steve Hackett ya usaba el tapping en Selling England By The Pound (1973), antes que Van Halen fuera concebido. “Vamos a tocar lo suficiente de ese disco, aunque siempre compruebo que la favorita de los fans es Supper’s Ready (del disco Foxtrot, 1972), y estoy casi seguro de que la vamos a tocar aunque sea muy larga (22 minutos)”.
¿Qué es lo que hace que una música tan compleja como el rock sinfónico continúe atrayendo al público? En los ’80 ya estaba sepultada por una tonelada de novedades, era considerada algo de la dimensión de un dinosaurio, pero grupos como Genesis, Yes, Jethro Tull o King Crimson salen de gira, ya con la mitad del plantel, y los tickets se venden, los teatros se llenan y el público sale de los shows levitando.
Steve Hackett & Genetics. La banda argentina toca a la perfección el repertorio de Genesis. Foto: gentileza Martín Paluri“La música tiene un poder sanador, tan grande como cualquier medicina -concluye Hackett-; hay gente que nos viene a ver porque no se siente bien, está triste, deprimida, y sale reconfortada. Creo que el subtexto de la música es el de sanar a las personas, darles energía. La música puede ser algo transformador para elevar el espíritu; tiene un impacto positivo en el cuerpo humano…
“Yo trabajaba con Genesis hace 55 años; ya no soy joven y la música tampoco, pero sucede algo más: aquella música se vuelve clásica. Sobrevive a los participantes originales y a los compositores. Hoy ves bandas de secundaria tocando Genesis; se volvió parte del programa para quienes aprenden a tocar porque es música bien escrita y exigente…
“Ya no se trata de mí o de los otros muchachos: se trata de la música en sí. Ha cobrado vida propia y la gente la lleva en el corazón desde hace muchos años. Incluso a John Lennon le gustaba lo que hacíamos. Y, por supuesto, lo de los Beatles sobrevive de un modo increíble. Una canción perfecta es como un mundo en sí mismo: existe por sí sola, pero está fuera del tiempo en el que fue concebida. No sabría decirte por qué funciona esa alquimia y esa magia; nadie lo sabe realmente. Y tal vez eso sea lo lindo de todo esto”.



