Soda Stereo y la gran mentira acústica del MTV Unplugged


Gustavo Cerati con barbita metrosexual. Barba, campera de Salita Celeste y unos lentes a lo Giorgio Moroder. Viéndolo con esa distancia que todo lo enfría, este Cerati se había cortado solo. La composición de la escena lo muestra en el centro, como siempre, pero ahora logrando una especie de distancia de protocolo con Zeta Bosio. Atrás, más lejano, el baterista (Charly Alberti). En el concierto de MTV, Cerati fue todo lo solista que legalmente se podía permitir como integrante de una banda.
El 12 de marzo de 1996, hace 30 años, el rock sonaba casi igual, con la salvedad que quizás ahora parezca que suena mejor porque ya queda poco y nada. La palabra cool empezó a popularizarse en ese show, ese mismo día, y con la presencia cada vez más inmensa de una sombra larga e irrecuperable.
Se llamó Comfort y música para volar. Parece grabado el mes pasado. Nada cambió. Ni la moda, ni la dirección que conocemos para definir lo que sería una linda canción. Hubo alrededor de 100 personas. Soda nunca había tocado para tan poca gente. El público se tuvo que reclutar entre gente que viviera en Miami, pero conociera algo de la banda como para corear los estribillos. Insólito.
(Un)Plugged, lo bautizó el propio Cerati. Ese pudo haber sido su mayor acto contracultural. Oponerse a las reglas formales del los míticos desenchufados de la cadena de televisión. O sea, el líder desafió las reglas de MTV y armó una atmósfera lounge, que hoy llamaríamos “experiencia”.
Hace casi 30 años, los Soda y su “Unplugged”. Fotos Archivo ClarínViento ligero de Miami
Dijo Cerati (en singular): “Frente a esa opción tenía dos posibilidades: o hacía algo estrictamente desenchufado, puro, o generaba algo distinto, redimensionado todo. Yo no me banco esos discos que se basan únicamente en versiones de temas. Lo que finalmente salió es una mezcla de versión, contraversión y novedades, todo envuelto -lo admito sin culpa- en cierto aire de liviandad, que sin embargo nunca llega a tocar el conformismo”.
Los temas se grabaron en los estudios Post Edge, de MTV, ubicados en Miami. De las 13 canciones que se tocaron a lo largo de 70 minutos, Soda utilizó siete para incluirlas en la primera versión de Comfort y música para volar (editado el 25 de septiembre de ese año). En esa primera edición, el álbum suma cuatro temas de estudio. La segunda edición del mítico MTV –22 de enero de 2007– sí contiene las 13 canciones que el grupo tocó en la sesión original de MTV.
Cerati y Los de Fuego
Está bueno saber que andamos mirando el video del recital sabiendo que Soda Stereo fue sólo las decisiones artísticas de Gustavo Cerati. Vivo y muerto también.
Gustavo Cerati junto a Javier Andrade, que trabajaba en la MTV.El video de Cuando pase el temblor, dirigido por Alfredo Lois, con los músicos y sus peinados y ropas raras en el paisaje de Tilcara, marcó una época y se considera un hito audiovisual del rock latino. Desde su creación en 1993, MTV Latinoamérica siempre supo posicionar a Soda como número #1 de la Argentina. Soda fue la primera banda argentina en ser transmitida por esa cadena.
Entre el lounge y el rock, entonces, el falso desenchufado se leía como “gesto punk nunca estudiado”. Nos lo dijo el mismísimo Pil Trafa de Los Violadores (QEPD). Además de Gustavo Cerati y los de Fuego –Zeta Bosio y Charly Alberti–, en la parte vocal e instrumental se apuntaron para la historia Tweety González en los teclados, y los hermanos Pedro, Diego y Ezequiel Fainguersch en viola, cello y fagot.
Del total, varios temas pertenecían a Sueño eterno, séptimo y último álbum de estudio de Soda, lanzado el 21 de junio de 1995. El MTV Latino ni siquiera se veía en los Estados Unidos en ese momento. Era difícil comunicar a una banda argentina. Para dar la sensación habitual de público, se terminó llenado la sala con personas a las que simplemente les gustara la música. Y vivieran por ahí.
Cementerio Club
El trío en su desembarco en Miami.Lo impresionante es que debe ser uno de los pocos vivos que mejoran todas y cada una de las versiones originales. Cerati decide hacer Génesis, de Vox Dei. También habrá un guiño sagrado con la inclusión del riff de guitarra de Cementerio Club (Pescado Rabioso) en el tema de Soda que más le gusta a Mirtha Legrand: Té para tres.
Los instrumentos extraños, el fagot, la viola y el cello despuntaban el vicio conquistador de una música en alza que absorbía lo sinfónico ya sin necesidad de darle crédito en el rótulo “rock” o “pop”. El resultado de la fusión es apenas sutil. “Este concierto no tiene ningún retoque -dijo Cerati-. Es lo que se tocó ahí y luego nadie más modificó en la grabación”.
Donde Un misil en mi placard -que abre el concierto- era la efervescencia de una sidra recién descorchada, en la versión de MTV adquiere un mood sensual. La canción abandona cierta zonza ironía y queda suspendida en una intimidad de luces de neón. Desfilan por la alfombra roja Entre caníbales, Pasos, Zoom, la genial Angel eléctrico.
Una de las últimas presentaciones de Soda Stereo por auqel 1996, en River Plate.“Tenía actitud de jefe”
Aterciopelados fue el grupo colombiano de la movida alterlatina, encabezada por el José de San Martín del rock: Gustavo Santaolalla. Por esos días la banda liderada por Andrea Echeverri y Héctor Buitrago tenía casi la misma visibilidad que Nirvana en la MTV local. Su cantante, Echeverri, estaba muy en línea con el look de Dolores O’Riordan, la voz de The Cranberries. Así la percibimos ese día, cuando fue invitada por Cerati.
La chica aportó el sonido de sus cuerdas vocales inverosímiles cantando nada menos que En la ciudad de la furia. “Antes del Unplugged hicimos un ensayo en una bodega grande, toda equipada, que MTV tenía en Miami. Cuando estábamos ahí, Cerati me escribió la letra a mano de la canción. Era estricto y tenía una actitud de jefe, pero conmigo siempre fue súper delicado y amable, cosa que yo agradecí mucho. Me repetía en mi cabeza: que no se me olvide la letra, que no se me olvide la letra… y justo se me olvidó. Aunque bueno, no se me olvidó sino que le cambié una cosa, pero eso también vale, son licencias poéticas, jajaja”.
Cerati definió ese recital “como algo eléctrico, pero más abajo”. El primer Unplugged de MTV Latinoamérica había sido el de Los Fabulosos Cadillacs, grabado y emitido en 1994. Después vinieron los mexicanos de Caifanes y Café Tacvba. En 1995 fue el turno de Charly García. Lo de Soda Stereo era algo que se caía de maduro.



