Sinaloa en llamas: El terror “baja la cortina” a la inversión canadiense y deja 10 desaparecidos


Por Redacción
La realidad, esa que no cabe en los discursos matutinos ni en las cifras maquilladas, ha vuelto a golpear en el corazón de Sinaloa. Esta vez no es una cifra anónima; son diez hombres, diez familias destrozadas y una inversión millonaria congelada por el miedo.La minera canadiense Vizsla Silver no tuvo otra opción. Ante la incapacidad del Estado para garantizar lo mínimo —la vida—, anunció la suspensión de sus operaciones en el proyecto Pánuco, en el municipio de Concordia. La razón es escalofriante: un comando armado entró como dueño y señor a sus instalaciones y se llevó a diez trabajadores.La crónica del desamparoOcurrió el pasado 23 de enero. No fue en un camino remoto ni en un enfrentamiento cruzado. Fue en el fraccionamiento La Clementina, un lugar que la empresa consideraba “zona segura” para el descanso de su personal. Según los reportes más recientes, eran cerca de las 7:30 de la mañana cuando hombres armados irrumpieron, sacaron a ingenieros, geólogos y guardias de seguridad de sus camas y se los llevaron con rumbo desconocido.Hoy, las familias de estos hombres, oriundos de Sonora, Chihuahua, Durango, Zacatecas y el propio Sinaloa, viven un infierno. Han tenido que viajar a Culiacán y Mazatlán para exigir respuestas que las autoridades no tienen.¿Quiénes son? No son cifras, son padres y profesionales que salieron a trabajar y no volvieron:Francisco Antonio Esparza Yáñez (65 años, una vida dedicada a la minería)José Ángel Hernández VélezJosé Manuel Castañeda HernándezSaúl Alberto Ochoa PérezAntonio de la O ValdezIgnacio Aurelio Salazar FloresJavier Emilio Valdez ValenzuelaJavier Guillermo Vargas ValleMiguel Tapia RayónJosé Antonio Jiménez NevárezEl Estado: Rebasado y “buscando”La respuesta oficial sigue el guion de siempre. Desde la Ciudad de México, el Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, aseguró en la conferencia mañanera que el Gabinete de Seguridad “no parará” hasta encontrarlos y que ya hay un despliegue federal en la zona. Por su parte, la Fiscalía de Sinaloa presume operativos y cateos en la sierra.Pero la realidad en el terreno es otra. Concordia, ese municipio serrano estratégico que conecta la costa con Durango, se ha convertido en un campo de batalla entre facciones del Cártel de Sinaloa. La disputa entre “Los Chapitos” y “La Mayiza” ha dejado a la población y a la industria en medio del fuego cruzado.Las familias denuncian un silencio atroz. Dicen que ni la empresa ni el gobierno les dan certeza de si están vivos. La angustia crece con cada hora que pasa sin una llamada, sin una prueba de vida.El golpe a la economía (y a la confianza)Vizsla Silver ha sido clara: la prioridad es la vida de su gente. Pero el mensaje que esto envía a la inversión extranjera es devastador. Mientras el gobierno presume el nearshoring y la estabilidad económica, en la sierra de Sinaloa una empresa extranjera tiene que parar máquinas porque el crimen organizado manda más que la autoridad.El proyecto Pánuco es uno de los yacimientos de plata más prometedores de México. Hoy, está en silencio. No por huelga, no por falta de recursos, sino por el cobro de piso fáctico del terror.Lo más recienteAl cierre de esta edición (30 de enero de 2026), la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México (AIMMGM) ha emitido una condena enérgica, exigiendo la aparición con vida de sus colegas. Mientras tanto, en Sinaloa, el miedo se respira. Los operativos federales saturan las carreteras, pero los diez mineros siguen sin aparecer.Otra vez la violencia. Otra vez la impunidad. Otra vez Sinaloa. Y la pregunta que nadie en el poder quiere responder: ¿Quién gobierna realmente en Concordia?



